Wednesday, November 30, 2005

Cronicas de Aventuras: Elladan’s Travels Journal Cap. 3

Dante McCoy y Duncan McReich

Algo irritado por la parodia de reverencia que había hecho Bamut no me dirigió la palabra por unos minutos, más bien se dedico a buscar con la mirada a aquel extraño sujeto con el cual llego a los muelles. Sin duda parecía un problema serio el que el tenia con este individuo, ya que si involucraba a una criatura prácticamente incorpórea definitivamente debía haber magia arcana de por medio. No pudiendo resistir más mi curiosidad le pregunte: -¿Ese sujeto…el que llego contigo al puerto, es amigo tuyo?

Algo serio Bamut respondió – Ese “sujeto” no es ningún amigo mió, me amenazo para que sacara una caja de la oficina de aduanas, y lo peor es que con el robo de la espada, en la confusión se ha logrado marchar con la caja que me hizo sacar. Quien sabe que esta pudiera haber contenido.

Yo…, soy bueno talvez te pueda ayudar a localizar a este sujeto – le dije y agregue rápidamente – obviamente después de haber recuperado la cimitarra.

Bamut no respondió, así que tome su silencio como que estaba de acuerdo.

Los carruajes que llevan del puerto a la ciudad de Ackbar parten cada media hora desde las 6:00 am hasta las 8:00 pm. Siendo ya casi las 9:00 pm tuvimos que esperar a que se subiera más gente para poder partir. No esperamos mucho, subieron unos marinos, trabajadores del puerto y mercaderes, sin embargo lo que mas me llamo la atención fue un enano que vestía una pesada armadura y llevaba un mazo al coronado por cráneos, tenia también un medallón al parecer algún tipo de símbolo religioso que no reconocí. A los pocos minutos de haber subido el enano partimos.

Durante el camino no dejaba de sopesar todas las opciones que tenia y ya expuse en el capitulo anterior; repentinamente frenamos.

¿Que pasa? ¿Por qué no avanzamos? – se quejaron los pasajeros.

Hay un hombre, que creo que esta muerto en medio del camino! –grito el cochero.

Todos los pasajeros se acercaron a las ventanillas y a la salida para poder observar el cuerpo de aquel infortunado; sin embargo nadie pareció bajar, lo cual me irrito un poco.

¿Es que nadie piensa ayudar a ese hombre? – dije yo mientras me acercaba a la salida del carruaje.

Cuando estaba en el puerto habían demasiadas nubes, y quizás por eso no me di cuenta que esta noche había luna llena; entendí entonces parcialmente porque los pasajeros solo miraban y ninguno quería bajar. Noches como estas eran siempre el trasfondo de cuentos de terror y supersticiones, la mayoría ridículas pero algunas tal como Silvia me había instruido muy peligrosas. Di un paso atrás, pero me tope con Bamut y con el Enano en armadura. Bamut me dijo – Tienes razón Eladan ese hombre puede estar en problemas y quizás necesite nuestra ayuda. Donde esta?

Un poco más confiado por el hecho de estar acompañado, me acerque a la parte delantera del carruaje. Entonces le vi, era un sujeto grande que yacía de costado sobre el barro del camino, estaba cubierto en sangre y parecía muerto. Me seguí acercando con cuidado; había unas huellas alrededor parecían de Lobo, sin embargo había algo raro en ellas me iba acercar mas examinarlas bien cuando el hombre se movió; Aun vivía! Bamut y el enano pasaron a mi lado rápidamente y se acercaron al herido, arruinando las pistas que había encontrado. Maldiciendo y concluyendo que talvez el extraño hallazgo solo era producto de mi imaginación me acerque también al hombre que yacía hora de espaldas sobre el camino.

Si bien había visto curaciones clericales anteriormente, estas nunca dejaban de asombrarme. El Enano (ahora se, un clérigo de la Diosa Enana Hadra) rezo y sus manos se llenaron de un resplandor celeste. Luego las puso sobre las lesiones del herido y estas sanaron rápidamente. El Enano se planeaba curar el resto de sus heridas pero le interrumpí, las examine por un momento y le pregunte al herido. - ¿Te atacaron lobos, no es así? ¿Se han marcharon apenas hace unos minutos o ya hace varios? ¿Cuántos eran?

Bamut me interrumpió: - Eladan!, Deja de interrogar al pobre hombre como si fuera un criminal! Deja que nuestro este Enano lo cure y entonces…..

- Entonces nos encontraremos rodeados por mas lobos y no habrá 3 personas sanas y un herido, sino 4 muertos o heridos – Le respondí yo.

El hombre con cierto esfuerzo me respondió – Me atacaron en el bosque, logre correr hasta el camino donde me alcanzaron. Eran como unos 3, pero uno de ellos era mucho más grande y más fiero que los otros dos. Huyeron al escuchar el sonido del carruaje que se acercaba.

Con esta información sabia que los lobos no regresarían pues eran muy pocos y nosotros muchos. El Enano que no había dejado de rezar curo de nuevo las heridas del guerrero; pues eso es lo que parecía que era un guerrero ya que llevaba una espada y una cota de malla, esta ultima si bien bastante maltratada por el reciente ataque parecía haber sido de buena calidad.

No nos hemos presentado – dijo Bamut de una manera casi protocolar – Yo soy Lord Bamut Castell, de Ackbar, este es Elladan de las Peacelands.

Mi nombre es Dante McCoy, y muchas gracias por su ayuda – respondió el guerrero mientras trataba de ponerse de pie – Pero, creo que su amigo tiene razón estar aquí en medio del camino en la noche es algo peligroso es mejor que subamos todos al carruaje.

Mientras Dante se dirigía al carruaje ayudado por Bamut y Duncan, me quede por unos segundos examinando el lugar. La mayoría de huellas estaban arruinadas; definitivamente eran de lobo, sin embargo por un segundo…. me pareció que eran de un lobo andando en dos patas en vez de cuatro.

Ya en el carruaje Dante nos contó, que lo llevo a los bosques en esa noche de luna llena. Al parecer también había sido victima de un robo; en su caso, un anillo que había sido un legado de su padre. El método del robo fue muy similar: Mientras Dante paseaba por el mercado de Ackbar se produjo una pelea entre un grupo de mercaderes. Mientras observaba como los guardias trataban de calmar este disturbio, sintió un pequeño tirón en su dedo. Al principio pensó que había chocado con alguien pero al mirar su mano se dio cuenta que su anillo no estaba. Logro ver a alguien que desaparecía entre la multitud, lo trato de perseguir pero tras una cuadra ya lo había perdido totalmente de vista. Desesperado por recuperarlo conoció a un sujeto en los bajos fondos de Ackbar que le dijo que el sabia donde estaba la guarida de los ladrones, quedaba en un lugar del bosque, y que lo llevaría por una pequeña cantidad; obviamente una vez ahí el resto era problema de el.

Vinieron al bosque esta noche pues su guía le dijo que de día los podrían ver, además era mejor que fueran ellos dos solos porque si eran muchos los podrían escuchar. Habían caminado como una hora, cuando en eso escucho aullidos, Dante quiso regresar pero su guía le dijo que ya casi llegaban, también le dijo que se adelantaría un poco ya que su armadura de cuero hacia menos ruido y vería si había algún centinela a la entrada de la guarida.

Dante espero unos minutos, al poco rato escucho un grito que venia de la dirección por donde su guía se había marchado. Luego oyó unos gruñidos que venían de la misma dirección. Dante se acerco a ver si podía ayudar a su guía, pero al avanzar unos pocos metros tres lobos le cerraron el paso. Al darse cuenta que no podía contra los tres Dante corrió con todas sus fuerzas hacia el camino. Justo cuando llego al camino los lobos le alcanzaron, trato de defenderse, pero el lobotas grande, poseedor de una inteligencia casi humana, mordió su mano lo que hizo que perdiera su espada. Tras esto fue presa fácil de lobos que casi lo habían matado cuando llego el carruaje.

Ese anillo que perdiste debe ser muy valioso – pregunto Bamut – sobretodo para haberte arriesgado de esa manera.

Era el anillo de mi padre, el era un guardia real de Ruyrik por lo que el anillo tenia el sello real de este reino. Antes de morir mi padre me dijo que este anillo podría abrirme muchas puertas si es que quería seguir la carrera militar o diplomática. Es por esta razón que es tan valioso – respondió Dante.

Tu historia es similar a la mía – le dije a Dante – a mi también me robaron una espada de una manera similar hace solo unas horas en el puerto de Ackbar. Quizás ambos ladrones sean miembros de una misma cofradía, creo juntando nuestros esfuerzos podríamos recuperar nuestras pertenencias.

El Enano que no había dicho una palabra desde que ocurrió el incidente dijo – Yo también creo que son parte de la misma cofradía, y da la casualidad que también tienen algo que estoy buscando, por lo que lo que creo que les acompañare en su búsqueda.

Yo me quede algo sorprendido ante tal ofrecimiento, al mirar a Dante y a Bamut me di cuenta que ellos también lo estaban.

Gracias - respondimos los 3 casi al unísono – es un honor y a la vez una ventaja contar con un clérigo en una empresa como esta Sir…?

Mi nombre es Duncan McReich, clerigo de Hadra, encantado de poder ayudarlos.

Cronicas de Aventuras: Elladan’s Travels Journal Cap. 2

Bamut Castell

Después de mucho tiempo disfruto de una agradable fogata en una casa, más que decir confortable; pese a esto no puedo dejar de sentirme algo desilusionado, pues siempre pensé que la casa de un noble seria mucho más lujosa. Talvez si hubiera llegado aquí, la casa de “Sir” Bamut Castell, directamente desde el puerto hubiera pensado que el era uno de esos nobles venidos a menos (de aquellos que derrochan su fortuna en juegos y extravagancias); sin embargo tras ver como tiene por sirviente a un guardia de la ciudad, este noble es sin duda mas de lo que aparenta. Sin embargo creo que me estoy perdiendo en mis propias reflexiones y no estoy escribiendo el relato de los sucesos que me acontecieron desde mi llegada a estas tierras de manera ordenada.

Pues bien; mientras esperaba a que el noble saliera de la oficina de aduanas, el encapuchado parecía cada vez más nervioso. Parecía que los guardias se miraban entre ellos, ahora casi todos pensaban que este sujeto parecía peligroso. Por fortuna para este hombre por fin salio el noble, el cual llevaba una caja algo grande la que no debía contener algo pesado, pues la cargaba con relativa facilidad. Sin embargo lo que mas me llamo la atención fue que de su cinto colgaba……….LA CIMITARRA!, MALDICION! Este noble debía ser Bamut Castell! No podía creer mi mala suerte, justo hoy tenia que aparecer este tipo en el puerto de Ackbar!

Sin embargo algo ocurría al parecer el noble discutía nuevamente con el encapuchado, los guardias se empezaron a acercarse y yo también lo hice. Tal vez si había algún problema y ayudaba a este Lord Castell me ganaría su confianza entonces podría convencerle de que me diera la cimitarra. La discusión se torno mas agitada, el tipo encapuchado parecía realmente peligroso y por un momento pensé que atacaría al noble. Concentrado en la discusión y pensando en las posibilidades de que esta situación decantara en un enfrentamiento armado, descuide por unos segundos mi principal objetivo, la cimitarra.

Este error fue fatal, pues al mirar de nuevo el cinto de Lord Castell me lleve la sorpresa que la cimitarra ya no estaba ahí, - pero como diablos?- me pregunte a mi mismo entre dientes, tratando de buscar una explicación a este problema.

Entonces le vi! Un joven o tal vez un hombre pequeño corriendo por la playa con la cimitarra en sus manos-LADRON! LADRON!-grite, mientras me lanzaba en su persecución, al inicio podía ver su silueta pero finalmente desapareció en la oscuridad. Habré corrido como un minuto mas por la playa tratando de encontrarle sin embargo la débil luz de la luna no me ayudaba. Así que pare, no podía creer lo que había ocurrido, mire frenéticamente a los alrededores y nada, no veía absolutamente nada más que arena y mar. Trate de calmarme y buscar huellas pero era muy difícil, era de noche y había muchas.

Estaba tratando de encontrar alguna pista cuando escuche – “Hey tu! Que has hecho con mi espada?!”- era una voz autoritaria sin llegar a ser militar, de aquellas que algunos obedecen inmediatamente; por lo que supongo que mi respuesta inicial debió sorprenderle ya que ni le mire ya que me encontraba concentrado en encontrar algún rastro. –“Que no me escuchas?!. Que has hecho con mi espada?!”- volvió a preguntar. Me levante y le mire, era Lord Bamut Castell que me observaba con una mirada de curiosidad, desafió y superioridad todo al mismo tiempo. Pese a que nuestras miradas se cruzaron por unos minutos no le respondí, sino mas bien seguí con mi labor de búsqueda de huellas. Después de unos segundos de silencio Bamut dijo –“Mira, no se quien seas pero yo soy Lord Bamut Castell y exigo saber que sabes de la cimitarra que me acaba de ser robada hace unos minutos”.

-“Mas bien creo mi Lord la pregunta seria: Que sabe usted de esa arma? Quien se la enviaría y porque lo haría, sobretodo si usted y yo sabemos que usted no esperaba esa cimitarra?”- respondí yo sin dejar de explorar el terreno en busca de algún rastro que me llevara a mi presa.

-“Tu sabes quien me la envió?” – me pregunto Bamut
-“Si Sr. Castell, yo se la envié pero no era para usted, sino para mi” – respondí abatido – “Bueno, no exactamente para mi, usted vera, mi padre quería que le entregara el arma a un mercader de nombre Enamsir que vive en este continente, ahora la he perdido y le he fallado a mi padre” – agregue.
-“No le comprendo, y como es eso que la ha perdido, yo pensé que usted la había robado exijo una respuesta y una explicación inmediatamente”- demando Bamut.

No teniendo mas que perder le explique a Lord Castell mis razones que ya expuse en el capitulo anterior, una vez finalizada mi exposición Bamut me dijo – “No se si me estas diciendo o no la verdad, el punto es que esa arma iba dirigida a mi por lo que yo creo que legalmente me pertenece”.

“Supongo que realmente eso no importa ahora!” – respondí algo irritado – “Lo que importa ahora esa cimitarra no esta ahora aquí para poder discutir a quien le pertenece, sino en manos de algún ladrón en algún lugar entre este puerto y la ciudad! Ahora si me disculpas tengo ir a la ciudad alguien ahí debe saber acerca de los robos en los puertos o donde son revendidos objetos de este tipo”- agregue, dirigiéndome a los carruajes que llevan del puerto a la ciudad.

“Espera”- me dijo Bamut - “Te ayudare a buscar esa arma, tiene propiedades extrañas, el color, la forma en que atrae la luz………..debe ser mágica” – esto ultimo lo dijo casi susurrando.

Yo sabia de la existencia de la magia, pero la mayor parte de la población en los reinos en que había estado no la conocía, los que habían oído algo de ella pensaban que era algo maligno y/o corrupto, por lo cual debía ser destruida, junto con todo aquel que pudiera usarla.

“No se si sea mágica o no, ese no es mi problema. Solo se que debo encontrarla y entregársela a ese mercader”- respondí en voz baja, subiendo al carruaje. Con esta respuesta me parece dejaba claro mi opinión acerca de la magia: Si existía o no, no me importaba y no estaba relacionado con ella.

“De todas maneras te acompañare; cuando la encontremos, entonces decidiremos a quien pertenece” – dijo Bamut subiendo también al carruaje.

No estaba muy seguro de que tan conveniente seria esto, definitivamente un noble como lo era Bamut Castell podría ayudarme a encontrar el arma mas fácilmente; quizás conociera gente con influencia, además poseía recursos necesarios (dinero) para obtener este tipo información o comprarla si es que esta se encontraba en el mercado negro. Por otro lado el también la reclamaba como de su propiedad y si realizaba cualquiera de estas acciones se sentiría aun con mas derechos sobre ella.

“Gracias” –le respondí, pensando que definitivamente era mejor tener a Bamut de aliado. Una vez que encontráramos el arma ya se vería. Si tendría que luchar contra el, entonces a eso se llegaría; pero de ser posible trataría de intercambiarla por algún favor que el necesite o fuera a necesitar.

“Bueno, tu sabes mi nombre extranjero pero yo no se aun el tuyo. Cual es tu nombre?”- me pregunto Bamut, algo serio en un tono que casi parecía una demanda.

Me di cuenta que con todo este problema había sido muy descortés, no me había presentado y ni siquiera había tratado a Bamut como el noble que era, supongo que por esta razón desde el principio trate a Bamut como a mi igual y no como un noble. Haciendo una pequeña parodia de reverencia y sonriendo levemente le respondí – “ Lo siento mucho mi “Lord”, Elladan de las Peacelands a su servicio”

Cronicas de Aventuras: Elladan’s Travels Journal Cap. 1

Mi llegada a Cohen

Después de un largo viaje en barco “Bigway”, casi 6 meses, llego por fin a mi destino la ciudad de Ackbar. Esta, según Meredeth, uno de los marineros., es considerada la principal ciudad portuaria del reino de Cohen. La verdad no se mucho de este reino salvo referencias vagas de mis compañeros de viajes, que están más interesados cuantas ganancias obtendrán de la carga y que esta llegue a salvo a su destino; al respecto de lo ultimo no puedo culparlos, los relatos de piratas y corsarios son el principal tema de conversación estos días, por lo que imagino deben ser algo frecuente en esta área o talvez solo intentaban asustarme.

Le doy las gracias y me despido del capitán O’Higgins por prácticamente haberme llevado gratis y por no haberme arrojado por la borda después de casi haber arruinado los aparejos al tratar de izar las velas; definitivamente yo no nací para ser marino.

El puerto de Ackbar es un puerto bastante grande, al menos deja pequeños a los que existen en las Peacelands y otros que he podido ver durante mi viaje. Observo una buena cantidad de Barcos de Guerra.

“Son para la defender a los mercaderes de los corsarios”-me dijo Meredeth “Cohen es un reino pacifico, ya no recuerdo cuando fue la ultima vez que entro en una guerra, la armada que posee existe solo para imponer el orden en sus fronteras, si aparece algún conflicto el reino de Ryurik siempre acudirá a “apoyarlo”…..es decir, a luchar por el”

“Parece que no te agrada mucho este reino, yo no le veo nada malo a querer buscar la paz”- dije yo, sintiéndome algo estupido al darme cuenta de lo ingenuo de mi comentario.

“JAJAJA”- Se rio el viejo marino,“No seas tonto mi amigo; te falta conocer mucho aun, si lo que buscas es paz entonces te hubieras quedado en las Peacelands y no hubieras venido a esta parte del continente”.

“Yo no vine aquí por que quise” –dije elevando un poco la voz-“Mi Padre tenia que llevarle un objeto a alguien de estas tierras; el no podía dejar su negocio así que me ofrecí de voluntario”

“PARA VER EL MUNDO! JAJAJAJA!, muchacho una vez fui como tu, por eso me hice marino, no puedo quejarme he visto muchas cosas algunas bellas, algunas espantosas, pero me temo que no fui lo suficientemente listo o hábil para hacerme de dinero o fama”

“No entiendo mucho esa obsesión por el dinero, quiero decir, unas pocas monedas de oro en el bolsillo son suficientes, el resto lo provee la naturaleza”

“Bueno amigo, espero que no tengas nada que declarar en la aduana o entonces necesitaras mas de unas pocas monedas de oro”

“Aduana? Que eso?”

“Ves la gente que hace la cola frente a esa caseta? Por cada mercadería de valor que ingresa se debe pagar un impuesto, si se tiene algo de mucho valor o es muy peligroso debe ser declarado y probablemente será retenido.”

“A que te refieres con peligroso?”

“Bueno peligroso y extraño, el capitán me contó que la primera vez que instauraron este sistema tuvo que dejar con su espada por varios días. Afortunadamente llego a un “acuerdo” con las autoridades portuarias y se lo devolvieron; tuvo suerte de recuperarala he oído casos en que las cosas retenidas se “pierden” en la aduana.”-dandome una mirada inquisidora, agrego-“tu no llevaras algo extraño, o si?”

“No”-respondi rapidamente-“Solo por curiosidad, cual fue el acuerdo al cual llego el capitán con las autoridades del puerto?”

“500 monedas de oro”-dijo sonriendo-“espero que unas pocas monedas de oro en tu bolsillo te sean suficiente” –agrego riéndose.

“Debe haber otra manera, si ven el encargo de mi padre es casi un hecho que me lo quitaran, quizás pueda salir nadando de aquí”-dije muy poco convencido, pese a que Silvia me enseño a nadar nunca fui muy bueno.

“Imposible hay muchos guardias mirando, se darían cuenta que has saltado y las aguas aquí son algo traicioneras tienes que ser buen nadador para poder salir de esta playa. Tal vez yo pueda ayudarte; conozco a mucha gente en el puerto, por lo que a mi ya no me revisan. Si me das el objeto que deseas pasar entonces no te costara nada”-Me dijo Meredeth sonriendo.

Si bien esta última idea me pareció mucho mejor que la anterior (sobre todo a que con las justas sabía flotar en el agua), no me termino de convencer. Que tanto conocía yo a Meredeth? Parecía que decía la verdad, además era un marinero que había viajado largo tiempo en este barco no tendría razones para huir con la cimitarra, sin embargo......no, no podía dejarlo en sus manos, a este hombre no le gustaban mucho las leyes, no resistiría la tentación de observar porque esta arma era tan especial, y una vez que lo hiciera es probable que quisiera conservarla para el.

“No quiero meterte en problemas”-respondi-“Lo que si me gustaría saber es a quienes aparte de los marineros los dejan pasar este tipo de objetos, después de todo este objeto es para alguien importante"-agregué, sin saber si este tal Enamsir era alguien importante o no.

“Salvo que tu amigo sea noble es muy difícil que dejen pasar un objeto de este tipo sin ser revisado”

“Pues sucede que si, es noble; no creo que halla problemas entonces. Gracias por todo Meredeth.”-dije tendiéndole la mano y alejándome lo mas rápidamente posible, antes que me hiciera mas preguntas. Empezaba a formular un plan, ahora solo necesitaba el apellido de un noble de preferencia uno honesto y de buena reputación, pero a la vez influyente en la ciudad; en una de las cenas el capitán O’Higgins menciono a un tal Bamut Castell que reunía estas características.

Me dirigí tratando de parecer confiado hacia la oficina de aduanas, sin embargo tenia varias dudas, no me parecía un mal plan el que había formulado pero definitivamente podría fallar de varias maneras……Maldición-me dije-si tan solo hubiera tenido algo mas de dinero no estaría en este problema, nunca mas despreciare el poder del dinero, sobre todo si me dirijo a una ciudad.

Cual es su nombre?-me pregunto el guardia, casi sin levantar la mirada.
“Mi nombre es Elladan, vengo de las Peacelands”- conteste –“mi padre me envió para……” “Su apellido?”- me interrumpió bruscamente el guardia
“No tengo, nunca conocí ni a mi verdadero padre, ni a mi madre, el hombre que me crió, le digo padre, quería darme su apellido pero…………..”
“Entonces será Elladan de las Peacelands”- volvio a interrumpirme el guardia – “Algo que declarar?”

“No lo creo dije yo”- Tratando de parecer lo mas pueblerino posible y que no sabia muy bien a que se refería.

“Quiero decir si porta algún objeto de valor o arma extraña, el uso de ciertos artefactos debe ser supervisado en el reino de Cohen por lo que deben pasar una inspección”- dijo el, tratando de explicar la situación mientras que por primera vez levantaba la vista para examinarme de arriba a abajo– “podría enseñarnos los contenidos de su mochila, así como sus armas señor Elladan?” - en un tono que parecía mas una orden que una pregunta.

“Bueno, si no creo que haya ningún problema” - respondí, vaciando en el contenido de mi mochila sobre la mesa de aduanas. Realmente no me preocupe demasiado, ya que esta no contenía nada extraordinario, lo mas extraño les habrá parecido mi lente de aumento, el cual se quedo examinando un rato, sin embargo no hizo preguntas acerca de el. Antes que preguntara por la armas, yo ya las había puesto sobre la mesa, y antes que preguntara por la cimitarra, yo le dije tratando de parecer muy serio – “Esta cimitarra no es mía es un regalo de mi padre para Lord Bamut Castell de Ackbar, el me dijo que debía entregársela personalmente, de no ser así su honor estaría en juego”.

Al oír este nombre el guardia se sobresalto, por un momento pareció dudar y pensé que me pediría disculpas y me dejaría ir; sin embargo tras el apareció otro guardia de mayor rango que tomo la cimitarra – “Si es para Lord Castell entonces tendremos un especial cuidado con esta arma” – y diciendo esto la desenvaino.

No era la primera vez que veía esa hoja pero, no dejaba de sorprenderme cada vez que lo hacia. Su color era negro como el de una noche sin luna y sin estrellas, parecía absorber la luz, o más bien la oscuridad del ambiente hacia ella. Cuando el guardia la empuño el pareció vibrar como si tuviera vida y conciencia propia. El guardia algo asustado la regreso a su vaina, y me pregunto– “Señor” – me dijo titubeando – “lo siento pero no se puede llevar esta arma.”

“Esta arma es para Lord .Bamut Castell” – dije tratando de parecer exasperado- “, y la esta esperando ya desde hace unas semanas. Usted no querrá hacer enfadar a Lord Castell, verdad?”

El guardia dudo por un momento, pero luego agrego –“Lo siento señor, pero Lord Castell tendrá que venir personalmente a recoger esta arma, no se preocupe la cuidaremos bien.”

Mis esperanzas parecían desvanecerse, no sabia que hacer y solo podía seguir con el juego que yo mismo había iniciado, así que le dije –“Espero que la cuide bien y que no se pierda, he escuchado algunos relatos de las cosas que ocurren en las aduanas, Lord Castell ya estará bastante molesto por el hecho de tener que venir aquí a recoger esta arma personalmente, imagínense que pasaría si es que esta llegara a perderse o estropearse.”
“No se preocupe señor la cuidaremos bien” – volvió a repetir el guardia, ahora comenzando a irritarse un poco – “Por favor prosiga otros visitantes esperan su turno para su inspección.”


Actuando como si hubiera sido ofendido me retire de aduanas y me dirigí a la sección común del puerto. Al menos el arma estaría a salvo pensé, pero que haría ahora. Podría ir ha hablar con este noble Bamut Castell, pero por muy honesto que este sea, creería mi historia? Quiero decir aquí nadie me conoce, no tiene porque confiar en mi. Podría también meterme a la oficina de aduanas de noche, sin embargo parece que hay mucha seguridad, no creo que pueda hacerlo o podría disfrazarme de este noble y recoger la cimitarra, aunque para hacer esto ultimo debo verlo y por lo tanto tendría que ir a la ciudad; no creo que sea difícil encontrar su casa. Pero….y que tal si por algún azar justo hoy viene al puerto, no solo me cruzaría con el sino que se llevaría la espada y nunca sabría si la tiene o aun sigue en la oficina de aduanas.

Que problema, creo que lo mejor será esperar aquí, estudiare la disposición y rondas de los guardias, sus nombres y algún otro detalle que pueda ayudarme en caso tenga que entrar por la noche a la oficina, de paso espero si ese noble por alguna casualidad del destino justo viene hoy al puerto. Los guardias me dicen que los transportes a la ciudad vienen hasta las 8:00 pm., así que si nadie para esa hora sale con la espada o un bulto semejante a ella, me podré ir a la ciudad y averiguar mas cosas de este tal Bamut Castell.

Mientras espero los guardias me miran un poco de curiosidad, puesto que ya llevo algunas horas. Afortunadamente hay mucha gente esperando conmigo, talvez esperen a familiares o conocidos que los guíen a la ciudad o cargas del otro lado del océano. El hecho de estar escribiendo este diario parece que los tranquiliza un poco, deben creer que soy una especie de poeta, literato o sabio que ha encontrado inspiración en este lugar. La verdad es que estas playas son muy hermosas, pero el puerto rompe la armonía con el medio ambiente. Creo que los humanos a veces somos demasiado prácticos y deberíamos prestar mas atención a la naturaleza, sin embargo les comprendo, llevamos vidas tan cortas en comparación con otras razas que buscar la perfección no es a veces imposible.

Esta por anochecer, estaba por irme cuando vi a 2 hombres entrar a la oficina, el que iba adelante era definitivamente un noble, el otro vestía de negro y llevaba una capucha que le cubría el rostro. Pero lo más curioso es que entre ambos hombres me pareció ver una figura humanoide transparente, casi invisible. Sylvia me contó que los druidas pueden hacer que las fuerzas elementales del aire tomen forma humanoide para que realicen tareas para ellos, sin embargo ninguno de los hombres parecía ser un druida. Al llegar al guardia al parecer hubo una pequeña discusión entre ambos hombres, por fin el noble entro solo a la oficina, dejando al encapuchado afuera. Este último parecía tratar de contener su enojo con poco éxito y parecía muy contrariado

Han pasado algunos minutos y el encapuchado parece más nervioso aun, La criatura invisible sigue a su lado, creo que el encapuchado usaba a este ser para amenazar al noble. Creo que me dirigiré al guardia y le expresare mis sospechas acerca de este individuo.


Nota: Este capitulo esta escrito en elfo

Thursday, November 24, 2005

PRUEBAS DE QUE EL FIN DEL MUNDO YA ESTA CERCA


Esto si es el colmo, una dato mas ke el fin del mundo esta cerca, es decir miren nomas esa foto, una sarta de degenerados van a adoptar a un bebe de una madre sencillamente horrible, es decir que clase de aberración podria salir, prefiero no imaginarlo. Asi que ya lo saben Nostradamus tenia razón

Wednesday, November 23, 2005

NIÑO SIMBOLO DEL MES: EDUARDO TORRES


Mas conocido como Mafalda, este ser borrachoso capaz de cometer los mas alucinantes actos de perversion sodomita imaginados por el hombre, es sencillamente por aclamación popular el niño simbolo del mes de este blog, Ud. se preguntaran por que, bueno entre muchas logros tenemos: castear fireballs en una discoteca, tener un cariño indevido hacia el trago y los taxis, ser medianamente amaneradito y cosas que solamente la imaginación mas salvaje podria llegar a concebir; por todo eso, este sincero homenaje de este humilde blog a ti Mafalda nuestro primer y seguramente mas querido niños simbolo.

MIS HEROES: AL BUNDY


Seria injusto comenzar no mencionar a mis grandes heroes de la vida, pero seria mas injusto no comenzar por el gran Al Bundy.

Veamos en la serie trataban de poner a Al como un perdedor, cosa ke sencillamente no lograron, ¿por que?, por que la vida de Al era sencillamente lo maximo. Ustedes diran que no que su vida era una mierda o cosas asi, creo que es mejor ir pon puntos para aclarar mi vision de este asunto:

1.- Su trabajo: de acuerdo, su trabajo era una mierda, PERO, dandose cuenta de las condiciones laborales, el tener ya de por si un trabajo fijo, es cuando menos, envidiable.

2.- Su familia: nada mas lejos de la verdad, la familia de Al era desde muchos puntos de vista uno de los grupos familiares mas solidos que se han visto, si pues se peleaban (que acaso nadie se pelea en tu familia y no tienes primos que deberian ser mandados a ejecutar) PERO al final siempre se apoyaban (cosa que en muchas familias que conozco, incluyendo la mia, sencillamente no se da).

3.- Sus amigos: en serio que eran alucinates, primero Steve, luego Jefferson o la gente con la que iba a night clubs, es decir patas con quienes tomar, burlarse, ver calatas, en fin cosas por las que vale la pena vivir.

4.- Creo NO MA'AM (National Organization of Men Against Amazonian Masterhood): creo que este punto se explica solo.

5.- La infinidad de momentos verdaderamente sublimes: o acoso no lo crees, para muestra tan solo un boton: la pelea entre Pamela Anderson Vs la Hija del Granjero por el, cuando gano la olimpiada de la tercera edad (aqui vemos una de sus mas grandes frases: No es trampa si no te atrapan), cuando sus medias salvaron a la humanidad, entre infinitos sucesos dignos de solo algunos prohombres.

Podria seguir enumerando mas cosas que hacen de la vida de Al una de las mas alucinantes que se han podido ver en televison, pero terminar solo dire una cosa mas: LET'S ROCK!!!

Un nuevo comienzo

Dificil descision la de comenzar este blog, teniendo tantas cosas que hacer, tanto anime que mirar, tanta porno que ver, tantos video juegos por jugar, pero mas alla de todo eso esta el deber. Deber que tengo por ustedes mis (futuros) lectores.

Comenzaremos con diferentes aventuras y desventuras de nuestros heroes favoritos, ademas de... bueno en realidad ya vere lo que publico solo lo hago por diversión y cosas asi, asi que si les gusta avisenle a sus amigos, mientras gente me lea seria mejor.

Que la fuerza esta con ustedes.