Cronicas de Aventuras: Elladan’s Travels Journal Cap. 5
En la Guarida de los Ladrones
Escribo esto en caso la criatura que huyo regrese con refuerzos, debido a la naturaleza de sus poderes dudo que si vinieran mas de dos pueda yo detenerles; de esta manera quiero dejar testimonio de lo que ha aquí ha sucedido y como vivimos nuestros últimos minutos finales Bamut y Jack Castell, Dante McCoy, el enano Duncan McReich, Federick de Ackbar y yo Elladan de las Peacelands. Me consuela, al menos en parte, saber que si este ser vuelve con refuerzos al menos mis compañeros morirán sin experimentar mayor dolor, ya que en estos momentos yacen todos mortalmente heridos e inconcientes; con mis pocos conocimientos en las artes curativas he logrado estabilizar sus heridas pero dudo que su recuperación pueda ser rápida salvo reciban atención de un medico o un clérigo versado en este tan preciado arte.
Espero me disculpe el lector y me perdone nuevamente por mi falta de orden pero, espero, que comprenda que esto se debe a lo precario de nuestra situación, lo que no me permite pensar de manera ordenada. Empecemos pues por el principio, o mas bien donde deje por ultima vez el relato.
Después de obtener tan valiosa información en el Bucanner’s Den y haber descansado en la casa de Bamut, tomamos los carruajes que van de la ciudad al puerto. En el primer viaje nos dedicamos a revisar cuales eran los posibles árboles a los que podía hacer referencia el mapa, en total fueron cinco. Regresamos a la ciudad caminando, explorando en el camino cada árbol que tenía las características que estábamos buscando y sus alrededores. En los dos primeros no encontramos nada, sin embargo alrededor del tercero fui capaz de encontrar una trocha poco transitada, casi imposible de hallar para el ojo no entrenado, que se dirigía hacia el bosque y partía del árbol.
No estaba muy seguro si este era el camino que llevaba a la guarida de los ladrones, aunque era lo mas probable pues partía de uno de los árboles con forma de Y y tenia un agujero al medio tal y como señalaba el mapa; sin embargo aun me molestaba el hecho de no saber que significaba el numero 4 que se encontraba encima del dibujo del árbol. Primero pensé que se refería al cuarto árbol de estas características ya sea viniendo de la ciudad o del puerto, luego se me ocurrió que tal vez se refería a la distancia es decir 400 metros o 4 kilómetros.
Estaba absorto en estos pensamientos cuando Dante pregunto - ¿Hey, alguno sabe qué hora es?
No lo se, yo diría que entre las 3:00 o las 5:00 de la tarde ¿Porque lo preguntas? – Pregunto Jack.
Pues no estoy seguro pero creo que ya se que significa el numero 4; imagino que tiene que ver con la sombra que proyecta este árbol exactamente a las 4:00 de la tarde - Respondió Dante
Claro! Las 4 de la tarde, no se como no lo vi antes! Bien pensado Dante – le dije- Aun no son las 4:00 pero falta poco, solo tendremos que esperar unos minutos.
Al poco tiempo la sombra del árbol empezó a estirarse cada vez más hasta que la punta de su copa alcanzo un punto de las montañas que se encontraban a unos 8 km. de distancia.
Ahí! Ahí es adonde debemos ir, sugiero usar el sendero que encontré me parece mas seguro que atravesar el bosque. En marcha - dije
Como una hora y media después habíamos llegado a la base de la montaña; dado que aun recordaba donde había visto caer la punta de la sombra del árbol, mi radio de búsqueda de puertas secretas quedo bien delimitado. Como a los 15 minutos logre encontrar una trampilla oculta por la cual descendimos sin a un estrecho pasaje que se extendía hacia el este.
Por aquí, síganme sin hacer mucho ruido –dije susurrando – tengan cuidado con lo que pisan y tocan, todo este lugar podría estar lleno de trampas.
Tal y como suponía después de unos metros encontré una trampa. Era simple, un cordón casi imperceptible a unos pocos centímetros del suelo; no sabia exactamente que hacia, pero lo mas probable es que fuera un tipo de alarma. Esquivarla era tan sencillo que preferí no desarmarla pues no estaba muy seguro de poder hacerlo sin activarla. “A veces es mejor evitar una confrontación directa, sobre todo si es que no estas muy seguro de poder ganar y esquivarla logra el mismo resultado” me había dicho Sylvia mas de una vez.
El pasaje desemboco finalmente en una cámara no muy grande, pero hermosa a la vista. Dos columnas finamente labradas con formas de mujeres en armaduras parecían sostener el techo, las paredes si bien no tenían grabados se les notaba bien trabajadas, definitivamente esta era la labor de buenos artesanos o talvez incluso de un grupo de enanos; sin embargo habían dos cosas que llamaron mas mi atención la primera es que habían antorchas encendidas lo que quería decir que este lugar tenia dueño, la segunda es que esta cámara no parecía llevar a ningún lado pues no había ninguna puerta visible.
Contemplen la belleza de la artesanía enana– dijo Duncan –Esto indica que estamos en el lugar correcto.
El comentario de Duncan me sorprendió un poco, y no solo a mi sino también a Bamut y Jack que le miraron algo extrañados; definitivamente Duncan sabia algo más de este lugar aparte de lo que nos había dicho. Estaba apunto de interrogarlo acerca de esta cuestión cuando note que el fuego de mi antorcha disminuyo un poco. Una corriente de aire pensé, eso significa un pasaje secreto. - Hey aquí hay algo – les dije.
Si – dijo Duncan – una puerta secreta.
¿Puedes abrirla? – pregunto Dante.
No parece muy difícil, pero….- respondí yo. En ese momento me detuve, algo no encajaba. Quiero decir era una habitación cerrada sin salidas salvo por este pasaje secreto; lo mas probable es que fuera una trampa, por lo que les dije – me parece muy fácil es posible que tenga una trampa, déjenme revisar primero.
No halle nada, sin embargo esto no me gustaba; era demasiado fácil, casi como si quisieran que encontráramos esta puerta. Me puse a revisar el resto de las paredes, debía haber algo más. Al notar que me alejaba de la puerta secreta, Bamut me pregunto – ¿Que estas haciendo Eladan? ¿Por qué…?
Le hice una señal de que guardara silencio; fue entonces cuando lo encontré, otra puerta secreta mucho mas difícil que hallar que la anterior. Me emocione, había tenido razón, abrí la puerta y la atravesé rápidamente, supuse me llevaría a alguna cámara oculta llena de tesoros entre los cuales se encontraría la cimitarra. Grande fue mi sorpresa al encontrarme a un sujeto vestido de negro que tenia una ballesta cargada, afortunadamente para mi el tipo estaba apuntando el arma en dirección a una trampilla que al parecer llevaba a la habitación que estaba detrás de la primera puerta secreta que había encontrado, además parecía tan sorprendido como yo. Logre reaccionar rápidamente y salí de la habitación para ver como una de sus flecha golpeaba la pared frente a la cual había estado parado segundos antes. – ¡Es uno de ellos, uno de los ladrones!– grite.
Jack Castell fue el primero en reaccionar - ¡a un lado! – me dijo, mientras desenvainaba su extraña espada y atravesaba la puerta. En ese momento pensé que Jack no debía estar muy bien de la cabeza, pues a diferencia de Dante o Duncan no llevaba ninguna armadura, la habitación a la cual entraba era muy pequeña por lo que seria un blanco fácil, y por ultimo esta vez el bandido estaba alerta por lo que esta vez nos estaría esperando.
No es que apreciara mucho a Jack, después de todo me parecía un noble mucho mas arrogante que su hermano (lo cual era decir mucho), sin embargo se había convertido en un compañero de armas en esta empresa. Temiendo lo peor entre al cuarto pocos segundos después que el había entrado con una flecha en mi arco; Bamut me siguió gritando el nombre de su hermano.
Lo que vi al entrar me llevo a dos conclusiones la primera es que Jack era un hábil guerrero pues al parecer de un solo golpe prácticamente había partido en dos a su oponente, la segunda es que era demasiado temerario pues había recibido una saeta en pleno pecho muy cerca al corazón; se le veía pálido, estaba apoyado contra la pared y parecía que apenas podía mantenerse de pie.
Creo que la flecha le perforo el pulmón - le dije a Bamut.
Nnno es nada…- solo una pequeña herida - dijo Jack, a quien parecía que le faltaba el aire y trataba de disimular el dolor.
¿Puedes hacer algo? – me pregunto con preocupación Bamut
Muy poco, sin embargo creo que Duncan es clérigo –dije yo, recordando el extraño símbolo que siempre llevaba – creo que el puede ayudarlo mas que yo.
Bamut ayudo a Jack a salir del cuarto, para que este pueda ser evaluado por Duncan; por lo que me quede solo en el cuarto; el cual por cierto era un gran desastre pues había sangre por todos lados, pobre tipo. No se mucho de armas pero el corte de de la espada de Jack era casi perfecto, su arma debía ser algo especial mas que una obra maestra. Me llamo la atención también la pequeña ventana hacia la cual estaba apuntando el bandido su ballesta cuando entre por primera vez a la habitación. Tal y como lo suponía se podía ver la habitación que estaba tras la primera puerta que descubrí, pero lo que mas me sorprendió es que había otro agujero similar al otro lado de la habitación. Probablemente haya otro ladrón del otro lado, lo cual quiere decir que debe haber otra puerta secreta en la habitación donde están ahora todos.
Sali de la pequeña habitación y encontré a Jack en el suelo, Bamut y Duncan estaban a su lado.
- Su herida no es tan grave creo que podré ayudarlo - dijo Duncan. Levantando su extraño medallón, pronuncio unas extrañas palabras en una legua desconocida para mí. Si bien no era la primera vez que veía una curación clerical, estas nunca dejaban de asombrarme; el poder de curar heridas a veces mortales en tan solo segundos era para mí uno de los mayores poderes, aunque me temo que si logro seguir con mis viajes sin duda veré otras maravillas que talvez compitan con esta habilidad.
Jack estaba completamente curado cuando encontré la otra puerta secreta. Le comunique mi hallazgo a mis compañeros en voz baja. Esta vez Dante se ofreció a entrar a la habitación, una opción mas lógica dado que su armadura y escudo lo protegerían mejor de cualquier ataque. Sin embargo Bamut muy molesto dijo – No, iré yo. ¡Deben pagar por haber herido a mi hermano!
Todos tratamos de convencer a Bamut que lo que el quería hacer no tenia sentido. Además, no tenía ningún arma y al igual que su hermano no llevaba ninguna armadura, por lo que seria un blanco fácil. – Confíen en mí acabare con el, abre esa puerta Eladan – Dijo el con mucha determinación.
No pudiendo discutir mas con el, y esperando que realmente supiera lo que estaba haciendo abrí la puerta secreta. Bamut apoyo sus manos en el dintel de la entrada y solo introdujo su cabeza en la habitación. Con tanta cobertura no me extraño que el tiro del bandido no le diera y solo impactara en la pared, lo que de verdad me impresiono fue que Bamut emitió un extraño grito que de alguna manera afecto el aire que estaba delante suyo en un a línea recta hasta alcanzar al ladrón. Vi con asombro como parte de las ropas del bandido y la piel debajo de estas zonas había desaparecido dejando ver tejido vivo.
Si yo estaba asombrado de lo que había visto, el ladrón estaba aterrado. Acciono un mecanismo en la pared de su izquierda y otra puerta secreta se abrió, en la cual desapareció rápidamente. Bamut quiso seguirlo pero le detuve; pues a diferencia de el, yo había visto una extraña sustancia en el suelo frente a donde había estado este nuevo pasaje. Me acerque a examinar este extraño liquido negro, veneno paralizante me dije a mi mismo recordando su peculiar olor. Este compuesto era extraído de unas plantas poco comunes que solo se hallan en algunas selvas; si Bamut lo hubiera pisado hubiera quedado paralizado por varios minutos.
Evitando pisar el extraño líquido me dedique a explorar la pared por la cual desapareció el bandido, pero no pude encontrar el mecanismo que abría la puerta secreta. Me preocupe pues me temía, estábamos rodeados por puertas secretas por las cuales los bandidos podrían aparecer en cualquier momento y sorprendernos. Bamut y yo regresamos a la cámara principal donde comunique a mis compañeros mis hallazgos y mis preocupaciones; les comente también que yo creía que la mejor opción en ese momento era abrir la primera puerta que habíamos hallado al principio.
Duncan pensó que mi idea era buena. Dante opino que era algo peligrosa pues no sabíamos cuantos bandidos había tras esa puerta. Bamut opino que talvez no había buscado bien la puerta secreta por la cual el bandido había escapado y que debería volver a intentarlo, para que de esa manera pudiera darle su justo castigo. Federick pensaba que tal vez seria conveniente volver a la ciudad y traer más guardias. Mientras discutíamos Jack realizo unos extraños gestos y pronuncio unas palabras en un idioma que no entendí; inicialmente pensé que era una plegaria o algo así, sin embargo Duncan se mostró muy indignado por esta acción y le grito - ¡Como te atreves a hacer eso sin pedirnos permiso! ¡Es que ha ustedes los nobles humanos no les enseñan modales!
- ¡Solo trataba de ver si estos bandidos eran realmente malvados! ¡No entiendo porque debería pedirles permiso para hacer esto! – respondió Jack.
- ¡Aunque así fuera, existen reglas de cortesía! ¡Lo que has hecho es insultante, es que no confías en nosotros! – dijo el Enano.
- ¡Si te ofende tanto es porque algo debes ocultar, Enano! – respondió altivamente Jack.
Para Duncan esa fue demasiado, empuño su maza de cráneos y la apunto hacia el hermano de Bamut y dijo – ¡Exijo una disculpa, no me importa si eres noble o paladín!
Bamut y Dante se interpusieron entre ambos pidiendo que se calmaran, pero ambos eran demasiado orgullosos para ceder. Todo esto me parecía una estupidez, podríamos estar siendo rodeados en estos momentos y esos dos se ponían a discutir. Me acerque a la puerta principal pensando que si había alguien detrás este seria el momento ideal para atacarnos. En ese momento mis peores temores parecían confirmarse pues escuche un ruido que provenía del otro lado de la puerta. Gire para avisarle esto a mis compañeros pero seguían discutiendo, metidos en sus propios problemas no me harían caso. Prefiriendo sorprender a ser sorprendido y no quedándome muchas alternativas abrí la puerta.
Escribo esto en caso la criatura que huyo regrese con refuerzos, debido a la naturaleza de sus poderes dudo que si vinieran mas de dos pueda yo detenerles; de esta manera quiero dejar testimonio de lo que ha aquí ha sucedido y como vivimos nuestros últimos minutos finales Bamut y Jack Castell, Dante McCoy, el enano Duncan McReich, Federick de Ackbar y yo Elladan de las Peacelands. Me consuela, al menos en parte, saber que si este ser vuelve con refuerzos al menos mis compañeros morirán sin experimentar mayor dolor, ya que en estos momentos yacen todos mortalmente heridos e inconcientes; con mis pocos conocimientos en las artes curativas he logrado estabilizar sus heridas pero dudo que su recuperación pueda ser rápida salvo reciban atención de un medico o un clérigo versado en este tan preciado arte.
Espero me disculpe el lector y me perdone nuevamente por mi falta de orden pero, espero, que comprenda que esto se debe a lo precario de nuestra situación, lo que no me permite pensar de manera ordenada. Empecemos pues por el principio, o mas bien donde deje por ultima vez el relato.
Después de obtener tan valiosa información en el Bucanner’s Den y haber descansado en la casa de Bamut, tomamos los carruajes que van de la ciudad al puerto. En el primer viaje nos dedicamos a revisar cuales eran los posibles árboles a los que podía hacer referencia el mapa, en total fueron cinco. Regresamos a la ciudad caminando, explorando en el camino cada árbol que tenía las características que estábamos buscando y sus alrededores. En los dos primeros no encontramos nada, sin embargo alrededor del tercero fui capaz de encontrar una trocha poco transitada, casi imposible de hallar para el ojo no entrenado, que se dirigía hacia el bosque y partía del árbol.
No estaba muy seguro si este era el camino que llevaba a la guarida de los ladrones, aunque era lo mas probable pues partía de uno de los árboles con forma de Y y tenia un agujero al medio tal y como señalaba el mapa; sin embargo aun me molestaba el hecho de no saber que significaba el numero 4 que se encontraba encima del dibujo del árbol. Primero pensé que se refería al cuarto árbol de estas características ya sea viniendo de la ciudad o del puerto, luego se me ocurrió que tal vez se refería a la distancia es decir 400 metros o 4 kilómetros.
Estaba absorto en estos pensamientos cuando Dante pregunto - ¿Hey, alguno sabe qué hora es?
No lo se, yo diría que entre las 3:00 o las 5:00 de la tarde ¿Porque lo preguntas? – Pregunto Jack.
Pues no estoy seguro pero creo que ya se que significa el numero 4; imagino que tiene que ver con la sombra que proyecta este árbol exactamente a las 4:00 de la tarde - Respondió Dante
Claro! Las 4 de la tarde, no se como no lo vi antes! Bien pensado Dante – le dije- Aun no son las 4:00 pero falta poco, solo tendremos que esperar unos minutos.
Al poco tiempo la sombra del árbol empezó a estirarse cada vez más hasta que la punta de su copa alcanzo un punto de las montañas que se encontraban a unos 8 km. de distancia.
Ahí! Ahí es adonde debemos ir, sugiero usar el sendero que encontré me parece mas seguro que atravesar el bosque. En marcha - dije
Como una hora y media después habíamos llegado a la base de la montaña; dado que aun recordaba donde había visto caer la punta de la sombra del árbol, mi radio de búsqueda de puertas secretas quedo bien delimitado. Como a los 15 minutos logre encontrar una trampilla oculta por la cual descendimos sin a un estrecho pasaje que se extendía hacia el este.
Por aquí, síganme sin hacer mucho ruido –dije susurrando – tengan cuidado con lo que pisan y tocan, todo este lugar podría estar lleno de trampas.
Tal y como suponía después de unos metros encontré una trampa. Era simple, un cordón casi imperceptible a unos pocos centímetros del suelo; no sabia exactamente que hacia, pero lo mas probable es que fuera un tipo de alarma. Esquivarla era tan sencillo que preferí no desarmarla pues no estaba muy seguro de poder hacerlo sin activarla. “A veces es mejor evitar una confrontación directa, sobre todo si es que no estas muy seguro de poder ganar y esquivarla logra el mismo resultado” me había dicho Sylvia mas de una vez.
El pasaje desemboco finalmente en una cámara no muy grande, pero hermosa a la vista. Dos columnas finamente labradas con formas de mujeres en armaduras parecían sostener el techo, las paredes si bien no tenían grabados se les notaba bien trabajadas, definitivamente esta era la labor de buenos artesanos o talvez incluso de un grupo de enanos; sin embargo habían dos cosas que llamaron mas mi atención la primera es que habían antorchas encendidas lo que quería decir que este lugar tenia dueño, la segunda es que esta cámara no parecía llevar a ningún lado pues no había ninguna puerta visible.
Contemplen la belleza de la artesanía enana– dijo Duncan –Esto indica que estamos en el lugar correcto.
El comentario de Duncan me sorprendió un poco, y no solo a mi sino también a Bamut y Jack que le miraron algo extrañados; definitivamente Duncan sabia algo más de este lugar aparte de lo que nos había dicho. Estaba apunto de interrogarlo acerca de esta cuestión cuando note que el fuego de mi antorcha disminuyo un poco. Una corriente de aire pensé, eso significa un pasaje secreto. - Hey aquí hay algo – les dije.
Si – dijo Duncan – una puerta secreta.
¿Puedes abrirla? – pregunto Dante.
No parece muy difícil, pero….- respondí yo. En ese momento me detuve, algo no encajaba. Quiero decir era una habitación cerrada sin salidas salvo por este pasaje secreto; lo mas probable es que fuera una trampa, por lo que les dije – me parece muy fácil es posible que tenga una trampa, déjenme revisar primero.
No halle nada, sin embargo esto no me gustaba; era demasiado fácil, casi como si quisieran que encontráramos esta puerta. Me puse a revisar el resto de las paredes, debía haber algo más. Al notar que me alejaba de la puerta secreta, Bamut me pregunto – ¿Que estas haciendo Eladan? ¿Por qué…?
Le hice una señal de que guardara silencio; fue entonces cuando lo encontré, otra puerta secreta mucho mas difícil que hallar que la anterior. Me emocione, había tenido razón, abrí la puerta y la atravesé rápidamente, supuse me llevaría a alguna cámara oculta llena de tesoros entre los cuales se encontraría la cimitarra. Grande fue mi sorpresa al encontrarme a un sujeto vestido de negro que tenia una ballesta cargada, afortunadamente para mi el tipo estaba apuntando el arma en dirección a una trampilla que al parecer llevaba a la habitación que estaba detrás de la primera puerta secreta que había encontrado, además parecía tan sorprendido como yo. Logre reaccionar rápidamente y salí de la habitación para ver como una de sus flecha golpeaba la pared frente a la cual había estado parado segundos antes. – ¡Es uno de ellos, uno de los ladrones!– grite.
Jack Castell fue el primero en reaccionar - ¡a un lado! – me dijo, mientras desenvainaba su extraña espada y atravesaba la puerta. En ese momento pensé que Jack no debía estar muy bien de la cabeza, pues a diferencia de Dante o Duncan no llevaba ninguna armadura, la habitación a la cual entraba era muy pequeña por lo que seria un blanco fácil, y por ultimo esta vez el bandido estaba alerta por lo que esta vez nos estaría esperando.
No es que apreciara mucho a Jack, después de todo me parecía un noble mucho mas arrogante que su hermano (lo cual era decir mucho), sin embargo se había convertido en un compañero de armas en esta empresa. Temiendo lo peor entre al cuarto pocos segundos después que el había entrado con una flecha en mi arco; Bamut me siguió gritando el nombre de su hermano.
Lo que vi al entrar me llevo a dos conclusiones la primera es que Jack era un hábil guerrero pues al parecer de un solo golpe prácticamente había partido en dos a su oponente, la segunda es que era demasiado temerario pues había recibido una saeta en pleno pecho muy cerca al corazón; se le veía pálido, estaba apoyado contra la pared y parecía que apenas podía mantenerse de pie.
Creo que la flecha le perforo el pulmón - le dije a Bamut.
Nnno es nada…- solo una pequeña herida - dijo Jack, a quien parecía que le faltaba el aire y trataba de disimular el dolor.
¿Puedes hacer algo? – me pregunto con preocupación Bamut
Muy poco, sin embargo creo que Duncan es clérigo –dije yo, recordando el extraño símbolo que siempre llevaba – creo que el puede ayudarlo mas que yo.
Bamut ayudo a Jack a salir del cuarto, para que este pueda ser evaluado por Duncan; por lo que me quede solo en el cuarto; el cual por cierto era un gran desastre pues había sangre por todos lados, pobre tipo. No se mucho de armas pero el corte de de la espada de Jack era casi perfecto, su arma debía ser algo especial mas que una obra maestra. Me llamo la atención también la pequeña ventana hacia la cual estaba apuntando el bandido su ballesta cuando entre por primera vez a la habitación. Tal y como lo suponía se podía ver la habitación que estaba tras la primera puerta que descubrí, pero lo que mas me sorprendió es que había otro agujero similar al otro lado de la habitación. Probablemente haya otro ladrón del otro lado, lo cual quiere decir que debe haber otra puerta secreta en la habitación donde están ahora todos.
Sali de la pequeña habitación y encontré a Jack en el suelo, Bamut y Duncan estaban a su lado.
- Su herida no es tan grave creo que podré ayudarlo - dijo Duncan. Levantando su extraño medallón, pronuncio unas extrañas palabras en una legua desconocida para mí. Si bien no era la primera vez que veía una curación clerical, estas nunca dejaban de asombrarme; el poder de curar heridas a veces mortales en tan solo segundos era para mí uno de los mayores poderes, aunque me temo que si logro seguir con mis viajes sin duda veré otras maravillas que talvez compitan con esta habilidad.
Jack estaba completamente curado cuando encontré la otra puerta secreta. Le comunique mi hallazgo a mis compañeros en voz baja. Esta vez Dante se ofreció a entrar a la habitación, una opción mas lógica dado que su armadura y escudo lo protegerían mejor de cualquier ataque. Sin embargo Bamut muy molesto dijo – No, iré yo. ¡Deben pagar por haber herido a mi hermano!
Todos tratamos de convencer a Bamut que lo que el quería hacer no tenia sentido. Además, no tenía ningún arma y al igual que su hermano no llevaba ninguna armadura, por lo que seria un blanco fácil. – Confíen en mí acabare con el, abre esa puerta Eladan – Dijo el con mucha determinación.
No pudiendo discutir mas con el, y esperando que realmente supiera lo que estaba haciendo abrí la puerta secreta. Bamut apoyo sus manos en el dintel de la entrada y solo introdujo su cabeza en la habitación. Con tanta cobertura no me extraño que el tiro del bandido no le diera y solo impactara en la pared, lo que de verdad me impresiono fue que Bamut emitió un extraño grito que de alguna manera afecto el aire que estaba delante suyo en un a línea recta hasta alcanzar al ladrón. Vi con asombro como parte de las ropas del bandido y la piel debajo de estas zonas había desaparecido dejando ver tejido vivo.
Si yo estaba asombrado de lo que había visto, el ladrón estaba aterrado. Acciono un mecanismo en la pared de su izquierda y otra puerta secreta se abrió, en la cual desapareció rápidamente. Bamut quiso seguirlo pero le detuve; pues a diferencia de el, yo había visto una extraña sustancia en el suelo frente a donde había estado este nuevo pasaje. Me acerque a examinar este extraño liquido negro, veneno paralizante me dije a mi mismo recordando su peculiar olor. Este compuesto era extraído de unas plantas poco comunes que solo se hallan en algunas selvas; si Bamut lo hubiera pisado hubiera quedado paralizado por varios minutos.
Evitando pisar el extraño líquido me dedique a explorar la pared por la cual desapareció el bandido, pero no pude encontrar el mecanismo que abría la puerta secreta. Me preocupe pues me temía, estábamos rodeados por puertas secretas por las cuales los bandidos podrían aparecer en cualquier momento y sorprendernos. Bamut y yo regresamos a la cámara principal donde comunique a mis compañeros mis hallazgos y mis preocupaciones; les comente también que yo creía que la mejor opción en ese momento era abrir la primera puerta que habíamos hallado al principio.
Duncan pensó que mi idea era buena. Dante opino que era algo peligrosa pues no sabíamos cuantos bandidos había tras esa puerta. Bamut opino que talvez no había buscado bien la puerta secreta por la cual el bandido había escapado y que debería volver a intentarlo, para que de esa manera pudiera darle su justo castigo. Federick pensaba que tal vez seria conveniente volver a la ciudad y traer más guardias. Mientras discutíamos Jack realizo unos extraños gestos y pronuncio unas palabras en un idioma que no entendí; inicialmente pensé que era una plegaria o algo así, sin embargo Duncan se mostró muy indignado por esta acción y le grito - ¡Como te atreves a hacer eso sin pedirnos permiso! ¡Es que ha ustedes los nobles humanos no les enseñan modales!
- ¡Solo trataba de ver si estos bandidos eran realmente malvados! ¡No entiendo porque debería pedirles permiso para hacer esto! – respondió Jack.
- ¡Aunque así fuera, existen reglas de cortesía! ¡Lo que has hecho es insultante, es que no confías en nosotros! – dijo el Enano.
- ¡Si te ofende tanto es porque algo debes ocultar, Enano! – respondió altivamente Jack.
Para Duncan esa fue demasiado, empuño su maza de cráneos y la apunto hacia el hermano de Bamut y dijo – ¡Exijo una disculpa, no me importa si eres noble o paladín!
Bamut y Dante se interpusieron entre ambos pidiendo que se calmaran, pero ambos eran demasiado orgullosos para ceder. Todo esto me parecía una estupidez, podríamos estar siendo rodeados en estos momentos y esos dos se ponían a discutir. Me acerque a la puerta principal pensando que si había alguien detrás este seria el momento ideal para atacarnos. En ese momento mis peores temores parecían confirmarse pues escuche un ruido que provenía del otro lado de la puerta. Gire para avisarle esto a mis compañeros pero seguían discutiendo, metidos en sus propios problemas no me harían caso. Prefiriendo sorprender a ser sorprendido y no quedándome muchas alternativas abrí la puerta.
