Thursday, January 06, 2011

FIREBALL!!!

El otro dia estaba viendo Tv, justo estaba dando Los años Maravillosos, una serie muy emo, que me gustaba de chico (antes de que mi alma se pudra), un capitulo donde salió una chica que se llamaba (en la serie) Carah, la mierda se me había olvidado lo rica que era, y que según recordaba de niño se podría decir que me enamore de ella (lamentablemente solo salió en dos episodios, malditos productores) la cuestión es que en eso me entro un poco de nostalgia emo (muy de moda en estos días), me puse a recordar las cosas chévere que me han pasado, esos pequeños momentos en que agradeci al destino ponerme en ese lugar para poder presenciar cosas que no creía que fueran posible, recordé un fin de semana del año 2002 o 2003 en que estaba con mis amigos en alguna discoteca de Asia, en que estábamos con mi pata Mafalda, que para variar estaba muy borracho, en eso el webon se enoja con una chica que no queria besarlo (inteligentemente ella le dijo “fuera gordo asqueroso”) la cosa es que en ese momento esperábamos casi cualquier reacción, desde el típico “perra de mierda” hasta “andate a la concha tu madre”, pero nunca espera ver a mi amigo mafalda ponerse a hablar en según creo draconic, invocando un hechizo de Dungeons and Dragons (específicamente Fire Ball), la puta madre pensé, este huevon ya quemo, y por mas que nos acercábamos a calmarlo el gritaba “NO ME TOQUEN CARAJO, SOY UN WIZARD LVL 18”, casi me da diarrea de la risa, en eso uno de la gente que estaba con nosotros se le prendió el foco y le dijo “tranquilo huevon que yo soy un priest de Misthra Lvl 20, si me jodes te quito tus poderes”, el huevon de mafalda volteo, lo miro y le dijo “Me cagaste”, seguramente si no fuera por que estuve ahí jamás podría haber creido esto, es mas habiendo estado ahí en verdad no lo creo, aveces pienso que fue un efecto del alcohol en mi cuerpo, como lo es mi habilidad para quedarme dormido y aparecer, de pronto, en mi casa con pijama y arropado en mi cama o si no la de irme a chupar con 1 sol, regresar borracho con 10 soles en el bolsillo (oh misterioso destino), seguramente pensaran lo peor sobre esas extrañas habilidades que se repotencian con el uso de alcohol, pero que será, miren asi hablando en serio, la vida no es precisamente chévere, las cosas no son tan interesantes, si uno no se esfuerza por tratar de sentirse bien no lo lograra, que mas queda, ponerse todo emo por que el mundo es asi, llorar como un pendejo por que no se puede ser feliz, la mierda, yo tengo un monton de motivos para ponerme re emo y tirarme en mi cama a llorar mirando el techo, pero como me enseño mi pata el payasito (otro webon que vale la pena CSM, PAYASO TU ERES GRANDE CTM!!!) en una época que todo le salía mal, yo le veía asi tan chévere como antes, riéndose, no entendía como mierda podia estar asi con toda esa cagada que le estaba pasando, en un momento no pude mas, me la acerque y le pregunte el me contesto con algo que simplemente me cambio al vida “que quieres webon que me mate” simple y contudente, el payaso tenia razón, que nos queda o seguimos adelante o nos matamos, asi que desde ese dia trato de ser como el, reirme un poco de la vida, mucho de mi, un poco de los demás, ser buena persona y sobre todo agradecer lo que tengo, siendo sincero viendo hacia atrás lo que he pasado, tengo demasiadas cosas buenas que recordar y muy pocas cosas tristes asi que solo queda decir: es bueno ser rey.

Friday, December 02, 2005

Cronicas de Aventuras: Elladan’s Travels Journal Cap. 5

En la Guarida de los Ladrones

Escribo esto en caso la criatura que huyo regrese con refuerzos, debido a la naturaleza de sus poderes dudo que si vinieran mas de dos pueda yo detenerles; de esta manera quiero dejar testimonio de lo que ha aquí ha sucedido y como vivimos nuestros últimos minutos finales Bamut y Jack Castell, Dante McCoy, el enano Duncan McReich, Federick de Ackbar y yo Elladan de las Peacelands. Me consuela, al menos en parte, saber que si este ser vuelve con refuerzos al menos mis compañeros morirán sin experimentar mayor dolor, ya que en estos momentos yacen todos mortalmente heridos e inconcientes; con mis pocos conocimientos en las artes curativas he logrado estabilizar sus heridas pero dudo que su recuperación pueda ser rápida salvo reciban atención de un medico o un clérigo versado en este tan preciado arte.

Espero me disculpe el lector y me perdone nuevamente por mi falta de orden pero, espero, que comprenda que esto se debe a lo precario de nuestra situación, lo que no me permite pensar de manera ordenada. Empecemos pues por el principio, o mas bien donde deje por ultima vez el relato.

Después de obtener tan valiosa información en el Bucanner’s Den y haber descansado en la casa de Bamut, tomamos los carruajes que van de la ciudad al puerto. En el primer viaje nos dedicamos a revisar cuales eran los posibles árboles a los que podía hacer referencia el mapa, en total fueron cinco. Regresamos a la ciudad caminando, explorando en el camino cada árbol que tenía las características que estábamos buscando y sus alrededores. En los dos primeros no encontramos nada, sin embargo alrededor del tercero fui capaz de encontrar una trocha poco transitada, casi imposible de hallar para el ojo no entrenado, que se dirigía hacia el bosque y partía del árbol.

No estaba muy seguro si este era el camino que llevaba a la guarida de los ladrones, aunque era lo mas probable pues partía de uno de los árboles con forma de Y y tenia un agujero al medio tal y como señalaba el mapa; sin embargo aun me molestaba el hecho de no saber que significaba el numero 4 que se encontraba encima del dibujo del árbol. Primero pensé que se refería al cuarto árbol de estas características ya sea viniendo de la ciudad o del puerto, luego se me ocurrió que tal vez se refería a la distancia es decir 400 metros o 4 kilómetros.

Estaba absorto en estos pensamientos cuando Dante pregunto - ¿Hey, alguno sabe qué hora es?

No lo se, yo diría que entre las 3:00 o las 5:00 de la tarde ¿Porque lo preguntas? – Pregunto Jack.

Pues no estoy seguro pero creo que ya se que significa el numero 4; imagino que tiene que ver con la sombra que proyecta este árbol exactamente a las 4:00 de la tarde - Respondió Dante

Claro! Las 4 de la tarde, no se como no lo vi antes! Bien pensado Dante – le dije- Aun no son las 4:00 pero falta poco, solo tendremos que esperar unos minutos.

Al poco tiempo la sombra del árbol empezó a estirarse cada vez más hasta que la punta de su copa alcanzo un punto de las montañas que se encontraban a unos 8 km. de distancia.

Ahí! Ahí es adonde debemos ir, sugiero usar el sendero que encontré me parece mas seguro que atravesar el bosque. En marcha - dije

Como una hora y media después habíamos llegado a la base de la montaña; dado que aun recordaba donde había visto caer la punta de la sombra del árbol, mi radio de búsqueda de puertas secretas quedo bien delimitado. Como a los 15 minutos logre encontrar una trampilla oculta por la cual descendimos sin a un estrecho pasaje que se extendía hacia el este.

Por aquí, síganme sin hacer mucho ruido –dije susurrando – tengan cuidado con lo que pisan y tocan, todo este lugar podría estar lleno de trampas.


Tal y como suponía después de unos metros encontré una trampa. Era simple, un cordón casi imperceptible a unos pocos centímetros del suelo; no sabia exactamente que hacia, pero lo mas probable es que fuera un tipo de alarma. Esquivarla era tan sencillo que preferí no desarmarla pues no estaba muy seguro de poder hacerlo sin activarla. “A veces es mejor evitar una confrontación directa, sobre todo si es que no estas muy seguro de poder ganar y esquivarla logra el mismo resultado” me había dicho Sylvia mas de una vez.

El pasaje desemboco finalmente en una cámara no muy grande, pero hermosa a la vista. Dos columnas finamente labradas con formas de mujeres en armaduras parecían sostener el techo, las paredes si bien no tenían grabados se les notaba bien trabajadas, definitivamente esta era la labor de buenos artesanos o talvez incluso de un grupo de enanos; sin embargo habían dos cosas que llamaron mas mi atención la primera es que habían antorchas encendidas lo que quería decir que este lugar tenia dueño, la segunda es que esta cámara no parecía llevar a ningún lado pues no había ninguna puerta visible.

Contemplen la belleza de la artesanía enana– dijo Duncan –Esto indica que estamos en el lugar correcto.

El comentario de Duncan me sorprendió un poco, y no solo a mi sino también a Bamut y Jack que le miraron algo extrañados; definitivamente Duncan sabia algo más de este lugar aparte de lo que nos había dicho. Estaba apunto de interrogarlo acerca de esta cuestión cuando note que el fuego de mi antorcha disminuyo un poco. Una corriente de aire pensé, eso significa un pasaje secreto. - Hey aquí hay algo – les dije.

Si – dijo Duncan – una puerta secreta.

¿Puedes abrirla? – pregunto Dante.

No parece muy difícil, pero….- respondí yo. En ese momento me detuve, algo no encajaba. Quiero decir era una habitación cerrada sin salidas salvo por este pasaje secreto; lo mas probable es que fuera una trampa, por lo que les dije – me parece muy fácil es posible que tenga una trampa, déjenme revisar primero.

No halle nada, sin embargo esto no me gustaba; era demasiado fácil, casi como si quisieran que encontráramos esta puerta. Me puse a revisar el resto de las paredes, debía haber algo más. Al notar que me alejaba de la puerta secreta, Bamut me pregunto – ¿Que estas haciendo Eladan? ¿Por qué…?

Le hice una señal de que guardara silencio; fue entonces cuando lo encontré, otra puerta secreta mucho mas difícil que hallar que la anterior. Me emocione, había tenido razón, abrí la puerta y la atravesé rápidamente, supuse me llevaría a alguna cámara oculta llena de tesoros entre los cuales se encontraría la cimitarra. Grande fue mi sorpresa al encontrarme a un sujeto vestido de negro que tenia una ballesta cargada, afortunadamente para mi el tipo estaba apuntando el arma en dirección a una trampilla que al parecer llevaba a la habitación que estaba detrás de la primera puerta secreta que había encontrado, además parecía tan sorprendido como yo. Logre reaccionar rápidamente y salí de la habitación para ver como una de sus flecha golpeaba la pared frente a la cual había estado parado segundos antes. – ¡Es uno de ellos, uno de los ladrones!– grite.

Jack Castell fue el primero en reaccionar - ¡a un lado! – me dijo, mientras desenvainaba su extraña espada y atravesaba la puerta. En ese momento pensé que Jack no debía estar muy bien de la cabeza, pues a diferencia de Dante o Duncan no llevaba ninguna armadura, la habitación a la cual entraba era muy pequeña por lo que seria un blanco fácil, y por ultimo esta vez el bandido estaba alerta por lo que esta vez nos estaría esperando.

No es que apreciara mucho a Jack, después de todo me parecía un noble mucho mas arrogante que su hermano (lo cual era decir mucho), sin embargo se había convertido en un compañero de armas en esta empresa. Temiendo lo peor entre al cuarto pocos segundos después que el había entrado con una flecha en mi arco; Bamut me siguió gritando el nombre de su hermano.

Lo que vi al entrar me llevo a dos conclusiones la primera es que Jack era un hábil guerrero pues al parecer de un solo golpe prácticamente había partido en dos a su oponente, la segunda es que era demasiado temerario pues había recibido una saeta en pleno pecho muy cerca al corazón; se le veía pálido, estaba apoyado contra la pared y parecía que apenas podía mantenerse de pie.


Creo que la flecha le perforo el pulmón - le dije a Bamut.

Nnno es nada…- solo una pequeña herida - dijo Jack, a quien parecía que le faltaba el aire y trataba de disimular el dolor.

¿Puedes hacer algo? – me pregunto con preocupación Bamut

Muy poco, sin embargo creo que Duncan es clérigo –dije yo, recordando el extraño símbolo que siempre llevaba – creo que el puede ayudarlo mas que yo.

Bamut ayudo a Jack a salir del cuarto, para que este pueda ser evaluado por Duncan; por lo que me quede solo en el cuarto; el cual por cierto era un gran desastre pues había sangre por todos lados, pobre tipo. No se mucho de armas pero el corte de de la espada de Jack era casi perfecto, su arma debía ser algo especial mas que una obra maestra. Me llamo la atención también la pequeña ventana hacia la cual estaba apuntando el bandido su ballesta cuando entre por primera vez a la habitación. Tal y como lo suponía se podía ver la habitación que estaba tras la primera puerta que descubrí, pero lo que mas me sorprendió es que había otro agujero similar al otro lado de la habitación. Probablemente haya otro ladrón del otro lado, lo cual quiere decir que debe haber otra puerta secreta en la habitación donde están ahora todos.

Sali de la pequeña habitación y encontré a Jack en el suelo, Bamut y Duncan estaban a su lado.

- Su herida no es tan grave creo que podré ayudarlo - dijo Duncan. Levantando su extraño medallón, pronuncio unas extrañas palabras en una legua desconocida para mí. Si bien no era la primera vez que veía una curación clerical, estas nunca dejaban de asombrarme; el poder de curar heridas a veces mortales en tan solo segundos era para mí uno de los mayores poderes, aunque me temo que si logro seguir con mis viajes sin duda veré otras maravillas que talvez compitan con esta habilidad.

Jack estaba completamente curado cuando encontré la otra puerta secreta. Le comunique mi hallazgo a mis compañeros en voz baja. Esta vez Dante se ofreció a entrar a la habitación, una opción mas lógica dado que su armadura y escudo lo protegerían mejor de cualquier ataque. Sin embargo Bamut muy molesto dijo – No, iré yo. ¡Deben pagar por haber herido a mi hermano!

Todos tratamos de convencer a Bamut que lo que el quería hacer no tenia sentido. Además, no tenía ningún arma y al igual que su hermano no llevaba ninguna armadura, por lo que seria un blanco fácil. – Confíen en mí acabare con el, abre esa puerta Eladan – Dijo el con mucha determinación.

No pudiendo discutir mas con el, y esperando que realmente supiera lo que estaba haciendo abrí la puerta secreta. Bamut apoyo sus manos en el dintel de la entrada y solo introdujo su cabeza en la habitación. Con tanta cobertura no me extraño que el tiro del bandido no le diera y solo impactara en la pared, lo que de verdad me impresiono fue que Bamut emitió un extraño grito que de alguna manera afecto el aire que estaba delante suyo en un a línea recta hasta alcanzar al ladrón. Vi con asombro como parte de las ropas del bandido y la piel debajo de estas zonas había desaparecido dejando ver tejido vivo.

Si yo estaba asombrado de lo que había visto, el ladrón estaba aterrado. Acciono un mecanismo en la pared de su izquierda y otra puerta secreta se abrió, en la cual desapareció rápidamente. Bamut quiso seguirlo pero le detuve; pues a diferencia de el, yo había visto una extraña sustancia en el suelo frente a donde había estado este nuevo pasaje. Me acerque a examinar este extraño liquido negro, veneno paralizante me dije a mi mismo recordando su peculiar olor. Este compuesto era extraído de unas plantas poco comunes que solo se hallan en algunas selvas; si Bamut lo hubiera pisado hubiera quedado paralizado por varios minutos.

Evitando pisar el extraño líquido me dedique a explorar la pared por la cual desapareció el bandido, pero no pude encontrar el mecanismo que abría la puerta secreta. Me preocupe pues me temía, estábamos rodeados por puertas secretas por las cuales los bandidos podrían aparecer en cualquier momento y sorprendernos. Bamut y yo regresamos a la cámara principal donde comunique a mis compañeros mis hallazgos y mis preocupaciones; les comente también que yo creía que la mejor opción en ese momento era abrir la primera puerta que habíamos hallado al principio.


Duncan pensó que mi idea era buena. Dante opino que era algo peligrosa pues no sabíamos cuantos bandidos había tras esa puerta. Bamut opino que talvez no había buscado bien la puerta secreta por la cual el bandido había escapado y que debería volver a intentarlo, para que de esa manera pudiera darle su justo castigo. Federick pensaba que tal vez seria conveniente volver a la ciudad y traer más guardias. Mientras discutíamos Jack realizo unos extraños gestos y pronuncio unas palabras en un idioma que no entendí; inicialmente pensé que era una plegaria o algo así, sin embargo Duncan se mostró muy indignado por esta acción y le grito - ¡Como te atreves a hacer eso sin pedirnos permiso! ¡Es que ha ustedes los nobles humanos no les enseñan modales!

- ¡Solo trataba de ver si estos bandidos eran realmente malvados! ¡No entiendo porque debería pedirles permiso para hacer esto! – respondió Jack.

- ¡Aunque así fuera, existen reglas de cortesía! ¡Lo que has hecho es insultante, es que no confías en nosotros! – dijo el Enano.

- ¡Si te ofende tanto es porque algo debes ocultar, Enano! – respondió altivamente Jack.

Para Duncan esa fue demasiado, empuño su maza de cráneos y la apunto hacia el hermano de Bamut y dijo – ¡Exijo una disculpa, no me importa si eres noble o paladín!

Bamut y Dante se interpusieron entre ambos pidiendo que se calmaran, pero ambos eran demasiado orgullosos para ceder. Todo esto me parecía una estupidez, podríamos estar siendo rodeados en estos momentos y esos dos se ponían a discutir. Me acerque a la puerta principal pensando que si había alguien detrás este seria el momento ideal para atacarnos. En ese momento mis peores temores parecían confirmarse pues escuche un ruido que provenía del otro lado de la puerta. Gire para avisarle esto a mis compañeros pero seguían discutiendo, metidos en sus propios problemas no me harían caso. Prefiriendo sorprender a ser sorprendido y no quedándome muchas alternativas abrí la puerta.

Cronicas de Aventuras: Elladan’s Travels Journal Cap. 4

El Paladín, el Guardia y el “chismoso del pueblo”

Como a media hora de camino llegamos por fin a la ciudad de Ackbar, apenas bajamos del carruaje pregunte: - ¿Bueno cual es el plan?

Notificar a las autoridades, desde luego – respondió Bamut – Ellos nos ayudaran a solucionar este problema

No creo que eso sirva de mucho – dijo Dante - yo acudí a las autoridades tras el robo de mi anillo y me dijeron que no podían hacer mucho, que sentían mucho mi perdida, pero estaban muy cortos de personal como para atender un simple robo.

Yo estoy de acuerdo con Dante, tenemos que tomar este asunto en nuestras propias manos o nunca volveremos a ver nuestras pertenencias -dijo Duncan.

Necesitamos al “chismoso del pueblo” –Dije yo

¿Al que? –respondieron Bamut y Dante casi al unísono

Ya saben el “chismoso del pueblo”. Generalmente en cada ciudad existe alguien que escucha y sabe casi todo lo que ocurre en el pueblo o por lo menos conoce a alguien que puede saberlo. Saben a alguien con estas características en esta ciudad – pregunte yo.

Claro! Bartok! – Exclamo Bamut – Joe el dueño de la posada debe saber donde podemos hallarlo.

Nos dirigimos pues a la posada. Durante el camino me di cuenta que la ciudad de Ackbar era toda una metrópoli; había una gran cantidad de comercios que si bien a estas horas se encontraban cerrados. No era difícil imaginar el movimiento que debía haber todas las mañanas. Mucho me sorprendería después Dante al contarme que esta ciudad es pequeña en comparación de la capital de Cohen, la gran ciudad de Bazuth. Espero que después re recobrar la cimitarra mis viajes me lleven a esta ciudad pues ahora tengo muchos deseos de conocerla.

Llegamos por fin a la principal posada de la ciudad de Ackbar, la cual como averigüe esa misma noche ofrece uno de los mejores asados de cordero que he probado en mi vida (sin duda debe ser por algo único en la combinación de especias). Joe, el dueño del posada nos dijo que Bartok generalmente llegaba a su establecimiento a las 11:00 de la noche para escuchar los últimos rumores y así tener algo de que chismear durante la mañana; por lo que nos sugirió que ordenáramos la especialidad de la posada mientras esperábamos a Bartok. En una muestra de un excelente servicio, Inés la camarera trajo nuestra orden con relativa presteza la cual devore con avidez debido a que no había probado bocado desde la mañana.

Por fin a eso de las 11:00 llego Bartok. Rápidamente le abordamos y Bamut le pregunto si es que conocía algo acerca de los robos que ocurrían en el puerto.

Bueno, se que han ocasionado muchos problemas para el comercio de la ciudad, esta situación tiene muy preocupado al alcalde Asten – respondió Bartok

No es eso a lo que me refiero Bartok –respondió Bamut seriamente y bajando un poco el tono de voz - Mis amigos y yo hemos perdido unas cosas hoy en el puerto a manos de esos ladrones, creemos pertenecen a la misma banda. ¿Qué sabes tú de esto?

Bueno…se supone que yo no se nada, pero por tratarse de usted Lord Castell se lo diré – respondió Bartok – he escuchado por ahí que estos bandidos tienen su guarida entre la ciudad y el puerto; no se exactamente donde, aunque conozco a alguien que tal vez pueda saberlo. Claro que es muy probable que esta persona les pida un precio a cambio de esta información, a este costo deberán agregar mis honorarios por establecer el contacto claro esta.

Esto es inaceptable Bartok! Debes de decirme con quien debemos contactar o iré con los guardias! – dijo Bamut en voz baja
Vamos Lord Castell, pensé que usted era alguien con quien yo podía razonar; además así es como me gano la vida cambiando información.

Creo que podemos llegar a un arreglo Bartok – dije yo - solo díganos cuanto desea por establecer el contacto.

Mirando a Bamut, Bartok respondió - Por ser ustedes creo solamente les pediré solamente 30 monedas de oro.

50 monedas de oro! Con eso este hombre podría vivir tranquilamente durante unos 6 meses en las peacelands. Estaba empezando a creer que la moneda en este país se encontraba algo devaluada o tal vez el oro es tan común aquí que vale menos que en otros países. Iba a regatearle, cuando Bamut dijo – Me parece justo, aquí tienes tus monedas. Cuando podrás establecer el contacto.

Por usted Lord Castell ahora mismo – respondió alegremente Bartok mientras recogía su dinero – espérenme aquí, regresare en una hora.

Tal y como había prometido Bartok regreso a la hora. Nos dijo que la información nos costaría un poco mas de lo que el había pensado, sin embargo su contacto era de confianza y nos podía garantizar que no nos engañaría.

¿Cuanto nos costara? – pregunto Dante

Bastante -respondió Bartok,– no se exactamente cuanto, pero yo diría que entre 250 a 500 monedas de oro Mi “amigo” esta poniendo su vida en riesgo al darles esta información.

¿Donde le encontraremos? – pregunto Bamut

En el Bucanner’s Den a medianoche; el Den es una posada de mala muerte que se encuentra en las afueras de la ciudad. Pero, debe ir solo uno de ustedes; el que vaya debe ir a la barra y mi “amigo” establecerá contacto, si ve mucha gente se asustara y ahí acabara todo. Bueno caballeros creo que eso es todo, fue un placer haber negocios con ustedes, si tienen algún otro problema ya saben donde contactarme – respondió despidiéndose Bartok.

Nos quedamos en la posada decidiendo cual seria nuestro plan de acción. Bamut daría el dinero que pedía el informante con la promesa de que todos le pagaríamos nuestra parte tan pronto pudiéramos. El asunto de quien debía ir al Bucanner’s Den fue un poco mas problemático ya que era un sitio algo rudo y la verdad ninguno de nosotros deseaba realmente ir; salvo Duncan, que no era muy diplomático que digamos motivo por el cual no era la elección mas adecuada.

Por fin acordamos que iría yo; ya que Bamut como noble de la ciudad llamaría mucho la atención y Dante al haber trabajado con la guardia en una oportunidad podría ser percibido como una amenaza por nuestro contacto. Todos me acompañaron hasta la entrada de los barrios bajos, desde seguí yo solo.

El truco en este tipo de situaciones es no demostrar miedo, motivo por el cual no lleve nada de dinero (tanto dinero me habría puesto nervioso, sin contar que en un lugar como ese me lo podrían robar fácilmente); de esta manera me dirigí tranquilamente al Bucanner’s Den y tras pedir una cerveza me puse a esperar a nuestro informante. Este establecimiento era la típica taberna de piratas que hay en toda gran ciudad, mucha cerveza, tipos rudos peleando, mesas rotas y uno que otro objeto o persona que es lanzado por los aires y que hay que aprender a esquivar.

Tras esperar más o menos media hora se me acerco un sujeto vestido de negro; traía una capucha que tapaba la mayor parte de su rostro pero al parecer no estaba armado (al menos no con algo mayor que un cuchillo).Se sentó a mi lado pero no dijo nada los primero s 5 minutos, por un momento pensé que me había equivocado de sujeto; pero pasado este tiempo me dijo- Creo que ha perdido algo en le puerto, tal vez yo pueda ayudarle.

Eso espero – respondí tranquilamente – ¿en que nos puede ayudar y cuanto nos costara?


500 monedas de oro ¿Tiene el dinero? – pregunto el extraño en voz baja

No – respondí, no me creerá tan tonto de traer tanto dinero a este lugar.

Ese no era el acuerdo – me dijo algo enojado, pero aun hablando en voz baja.

No se moleste solo cuido su dinero señor, después de todo en un lugar como este podría perderse – dije yo.

En ese momento el extraño me pareció nervioso, temiendo que fuera a marcharse agregue – No se preocupe no le engañaremos, no se si Bartok se lo ha dicho pero vengo en representación de Lord Bamut Castell, noble de la ciudad. Si usted es de aquí debe saber que Lord Castell es un hombre honorable que siempre cumple con sus acuerdos. Podemos hacerle llegar el resto del dinero por intermedio de Bartok y si usted gusta también nos puede hacer llegar la información a través de el.

El extraño lo pensó unos minutos, mientras miraba a su alrededor, finalmente pregunto – ¿que piensan hacer con la información que les daré?

Depende del contenido de la información que nos proporcione, lo cual por cierto también influirá en el precio que le paguemos por ella – respondí yo tranquilamente.

Se trata de un mapa, les dirá exactamente donde esta el lugar donde encontraran sus objetos perdidos. Creo que eso vale el precio que le estoy pidiendo, no le parece –me dijo el.

Aparentando algo de desilusión le dije - No lo se, si solo es un mapa no nos dice mucho; necesito detalles como cuantos son ellos, que armas usan, localización de trampas y cosas por el estilo.

Entonces…¿planean acabar con ellos?- dijo el encapuchado

Si es la única manera de recuperar nuestras pertenencias….si - respondí yo.

Si es así, entonces ofrecerles esta información hasta en 450 monedas de oro, pero nada menos – ofreció el

Acepto – dije yo, tratando de ocultar mi alegría - esperaremos a Bartok para hacerle llegar el pago entonces.

Recibirá la información en una hora – dijo el, levantándose de la silla; y acercándose a mi oído, agrego en voz baja – son como 10, cuidado con el “Oso”.

Tras haber dicho esto el encapuchado se marcho. Me quede sentado en la barra por otros 5 minutos, tras lo cual me marche del Den para encontrarme con mis compañeros que me esperaban en las afueras de lo barrios bajos. Une vez con ellos, les conté mi conversación con nuestro informante y el acuerdo al cual había llegado, tras lo cual nos dirigimos a la mansión de Bamur

No tardamos mucho en llegar al hogar del noble de Ackbar, este no era muy grande pero al igual que las casas a su alrededor tenia unos bellos jardines y estaba bien conservada. Había un guardia parado en la puerta, cuando nos acercamos, el rostro de este cambio de una expresión seria a una de horror; apuntando su alabarda hacia nosotros grito tartamudeando – Aaalto! Iiidentifiquese!

Bamut muy serio y en tono de reprimenda respondió – Soy yo Lord Castell, que es lo que te pasa Federick; acaso no me reconoces!

Uuuusted no puede ser Lord Castell! Porque el ya se encuentra dentro de la casa! – Respondió aterrado Federick – Usted debe ser el trato de entrar por la mañana! Voy a llamar a la guardia de la ciudad! – agrego, llevandose un silbato a su boca.

No digas tonterías Frederick! Yo soy Lord Bamut Castell, el mismo que te pago para que protegieras mi casa y lo que quiero ahora es que hagas salir a ese impostor para poder confrontarlo cara a cara! – Le ordeno Bamut a al joven guardia. El tono de mando impresiono a Frederick que dejando caer el silbato, se empezó a alejar de la puerta pero aun en guardia y con su alabarda apuntándonos. Bamut no le hizo caso, uso su llave y abrió la puerta. – ¿!¿! Donde estas impostor!?!? Revélate ante mí, el verdadero Bamut Castell de Ackbar!

Hermano! Eres tu! Siempre tan dramático, ya me preguntaba a que hora llegarías – Dijo el extraño visitante.

Digo extraño porque vestía con una extraña túnica de seda de color azul brillante y bordes dorados, su cabello largo estaba amarrado hacia atrás formando una cola; sin embargo lo que me llamo mas la atención, y a la vez explicaba la confusión de Frederick, fue que su rostro era idéntico al de Bamut!

Jack! Hermano! – Grito de alegría Bamut mientras corría ha abrazar a su hermano.

Al percatarse que Dante, Duncan, Frederick y yo lo estábamos mirando, Bamut volvió se alejo de su hermano se aclaro la garganta un par de veces y actuando en su manera habitual dijo seriamente – Es bueno tenerte aquí de nuevo Jack, como te fue en tu entrenamiento en aquellas lejanas tierras.

He aprendido mucho hermano, me he vuelto muy hábil en el manejo de la katana. Veo que has cuidado bien la casa imagino habrás hecho similar trabajo con las tierras, nuestro padre estaría orgulloso si aun viviera - dijo Jack.

Pero… Lord Castell, si este hombre es su hermano porque no me lo dijo cuando se presento? – pregunto tímidamente Frederick.

Muchacho, tu solo preguntaste si era Lord Castell y al igual que mi hermano también yo recibo ese titulo; además no es mi deber dar explicaciones a los sirvientes de mi hermano – Respondió Jack; el cual al observarnos pregunto algo despectivamente – Y estos…caballeros. Quienes son Bamut?

En ese momento hice todo lo que pude para tratar de ocultar mi enojo, después de todo no era mas que un invitado de Bamut, el cual me ayudaría a buscar la cimitarra; definitivamente Jack Castell era mucho mas engreído y arrogante que su hermano, lo cual era ya decir mucho. Afortunadamente parecía que incluso Bamut se había dado cuenta que la actitud de su hermano había sido poco cordial.

Permíteme que te presente hermano, los caballeros son Dante McCoy de Ruirick, Eladan de las Peacelands y Duncan McReich de…mmm, la verdad es que nunca nos dijiste de provenías Duncan, tendrías la amabilidad de decírnoslo? –Pregunto Bamut

No, no lo dije – Respondió secamente Duncan – Encantado de conocerlo señor Castell

La cara de Jack y Bamut me dio mucha gracia, por un lado Duncan no había respondido su pregunta, lo cual podría interpretarse como una ofensa; pero por otro se había presentado muy cortésmente, motivo por el cual ambos parecían confundidos y probablemente no estaban muy seguros de cómo debían proceder con este enano.

Afortunadamente antes de que este incidente llegara a mayores, tocaron la puerta; era Bartok que traía el mapa. Le entregamos el dinero según lo acordado, tras lo cual se retiro rápidamente. Sin embargo mi impresión inicial, al igual que la de mis compañeros, fue que habíamos sido estafados ya que el mapa era un pedazo de papel con un montón de garabatos apenas legibles; sin embargo tras estudiarlo por unos minutos nos dimos cuenta que era el camino había entre la ciudad y el puerto. Por lo que decidimos que al amanecer iríamos exploraríamos esta ruta y tal vez en el camino descifraríamos el contenido de este mapa.

Wednesday, November 30, 2005

Cronicas de Aventuras: Elladan’s Travels Journal Cap. 3

Dante McCoy y Duncan McReich

Algo irritado por la parodia de reverencia que había hecho Bamut no me dirigió la palabra por unos minutos, más bien se dedico a buscar con la mirada a aquel extraño sujeto con el cual llego a los muelles. Sin duda parecía un problema serio el que el tenia con este individuo, ya que si involucraba a una criatura prácticamente incorpórea definitivamente debía haber magia arcana de por medio. No pudiendo resistir más mi curiosidad le pregunte: -¿Ese sujeto…el que llego contigo al puerto, es amigo tuyo?

Algo serio Bamut respondió – Ese “sujeto” no es ningún amigo mió, me amenazo para que sacara una caja de la oficina de aduanas, y lo peor es que con el robo de la espada, en la confusión se ha logrado marchar con la caja que me hizo sacar. Quien sabe que esta pudiera haber contenido.

Yo…, soy bueno talvez te pueda ayudar a localizar a este sujeto – le dije y agregue rápidamente – obviamente después de haber recuperado la cimitarra.

Bamut no respondió, así que tome su silencio como que estaba de acuerdo.

Los carruajes que llevan del puerto a la ciudad de Ackbar parten cada media hora desde las 6:00 am hasta las 8:00 pm. Siendo ya casi las 9:00 pm tuvimos que esperar a que se subiera más gente para poder partir. No esperamos mucho, subieron unos marinos, trabajadores del puerto y mercaderes, sin embargo lo que mas me llamo la atención fue un enano que vestía una pesada armadura y llevaba un mazo al coronado por cráneos, tenia también un medallón al parecer algún tipo de símbolo religioso que no reconocí. A los pocos minutos de haber subido el enano partimos.

Durante el camino no dejaba de sopesar todas las opciones que tenia y ya expuse en el capitulo anterior; repentinamente frenamos.

¿Que pasa? ¿Por qué no avanzamos? – se quejaron los pasajeros.

Hay un hombre, que creo que esta muerto en medio del camino! –grito el cochero.

Todos los pasajeros se acercaron a las ventanillas y a la salida para poder observar el cuerpo de aquel infortunado; sin embargo nadie pareció bajar, lo cual me irrito un poco.

¿Es que nadie piensa ayudar a ese hombre? – dije yo mientras me acercaba a la salida del carruaje.

Cuando estaba en el puerto habían demasiadas nubes, y quizás por eso no me di cuenta que esta noche había luna llena; entendí entonces parcialmente porque los pasajeros solo miraban y ninguno quería bajar. Noches como estas eran siempre el trasfondo de cuentos de terror y supersticiones, la mayoría ridículas pero algunas tal como Silvia me había instruido muy peligrosas. Di un paso atrás, pero me tope con Bamut y con el Enano en armadura. Bamut me dijo – Tienes razón Eladan ese hombre puede estar en problemas y quizás necesite nuestra ayuda. Donde esta?

Un poco más confiado por el hecho de estar acompañado, me acerque a la parte delantera del carruaje. Entonces le vi, era un sujeto grande que yacía de costado sobre el barro del camino, estaba cubierto en sangre y parecía muerto. Me seguí acercando con cuidado; había unas huellas alrededor parecían de Lobo, sin embargo había algo raro en ellas me iba acercar mas examinarlas bien cuando el hombre se movió; Aun vivía! Bamut y el enano pasaron a mi lado rápidamente y se acercaron al herido, arruinando las pistas que había encontrado. Maldiciendo y concluyendo que talvez el extraño hallazgo solo era producto de mi imaginación me acerque también al hombre que yacía hora de espaldas sobre el camino.

Si bien había visto curaciones clericales anteriormente, estas nunca dejaban de asombrarme. El Enano (ahora se, un clérigo de la Diosa Enana Hadra) rezo y sus manos se llenaron de un resplandor celeste. Luego las puso sobre las lesiones del herido y estas sanaron rápidamente. El Enano se planeaba curar el resto de sus heridas pero le interrumpí, las examine por un momento y le pregunte al herido. - ¿Te atacaron lobos, no es así? ¿Se han marcharon apenas hace unos minutos o ya hace varios? ¿Cuántos eran?

Bamut me interrumpió: - Eladan!, Deja de interrogar al pobre hombre como si fuera un criminal! Deja que nuestro este Enano lo cure y entonces…..

- Entonces nos encontraremos rodeados por mas lobos y no habrá 3 personas sanas y un herido, sino 4 muertos o heridos – Le respondí yo.

El hombre con cierto esfuerzo me respondió – Me atacaron en el bosque, logre correr hasta el camino donde me alcanzaron. Eran como unos 3, pero uno de ellos era mucho más grande y más fiero que los otros dos. Huyeron al escuchar el sonido del carruaje que se acercaba.

Con esta información sabia que los lobos no regresarían pues eran muy pocos y nosotros muchos. El Enano que no había dejado de rezar curo de nuevo las heridas del guerrero; pues eso es lo que parecía que era un guerrero ya que llevaba una espada y una cota de malla, esta ultima si bien bastante maltratada por el reciente ataque parecía haber sido de buena calidad.

No nos hemos presentado – dijo Bamut de una manera casi protocolar – Yo soy Lord Bamut Castell, de Ackbar, este es Elladan de las Peacelands.

Mi nombre es Dante McCoy, y muchas gracias por su ayuda – respondió el guerrero mientras trataba de ponerse de pie – Pero, creo que su amigo tiene razón estar aquí en medio del camino en la noche es algo peligroso es mejor que subamos todos al carruaje.

Mientras Dante se dirigía al carruaje ayudado por Bamut y Duncan, me quede por unos segundos examinando el lugar. La mayoría de huellas estaban arruinadas; definitivamente eran de lobo, sin embargo por un segundo…. me pareció que eran de un lobo andando en dos patas en vez de cuatro.

Ya en el carruaje Dante nos contó, que lo llevo a los bosques en esa noche de luna llena. Al parecer también había sido victima de un robo; en su caso, un anillo que había sido un legado de su padre. El método del robo fue muy similar: Mientras Dante paseaba por el mercado de Ackbar se produjo una pelea entre un grupo de mercaderes. Mientras observaba como los guardias trataban de calmar este disturbio, sintió un pequeño tirón en su dedo. Al principio pensó que había chocado con alguien pero al mirar su mano se dio cuenta que su anillo no estaba. Logro ver a alguien que desaparecía entre la multitud, lo trato de perseguir pero tras una cuadra ya lo había perdido totalmente de vista. Desesperado por recuperarlo conoció a un sujeto en los bajos fondos de Ackbar que le dijo que el sabia donde estaba la guarida de los ladrones, quedaba en un lugar del bosque, y que lo llevaría por una pequeña cantidad; obviamente una vez ahí el resto era problema de el.

Vinieron al bosque esta noche pues su guía le dijo que de día los podrían ver, además era mejor que fueran ellos dos solos porque si eran muchos los podrían escuchar. Habían caminado como una hora, cuando en eso escucho aullidos, Dante quiso regresar pero su guía le dijo que ya casi llegaban, también le dijo que se adelantaría un poco ya que su armadura de cuero hacia menos ruido y vería si había algún centinela a la entrada de la guarida.

Dante espero unos minutos, al poco rato escucho un grito que venia de la dirección por donde su guía se había marchado. Luego oyó unos gruñidos que venían de la misma dirección. Dante se acerco a ver si podía ayudar a su guía, pero al avanzar unos pocos metros tres lobos le cerraron el paso. Al darse cuenta que no podía contra los tres Dante corrió con todas sus fuerzas hacia el camino. Justo cuando llego al camino los lobos le alcanzaron, trato de defenderse, pero el lobotas grande, poseedor de una inteligencia casi humana, mordió su mano lo que hizo que perdiera su espada. Tras esto fue presa fácil de lobos que casi lo habían matado cuando llego el carruaje.

Ese anillo que perdiste debe ser muy valioso – pregunto Bamut – sobretodo para haberte arriesgado de esa manera.

Era el anillo de mi padre, el era un guardia real de Ruyrik por lo que el anillo tenia el sello real de este reino. Antes de morir mi padre me dijo que este anillo podría abrirme muchas puertas si es que quería seguir la carrera militar o diplomática. Es por esta razón que es tan valioso – respondió Dante.

Tu historia es similar a la mía – le dije a Dante – a mi también me robaron una espada de una manera similar hace solo unas horas en el puerto de Ackbar. Quizás ambos ladrones sean miembros de una misma cofradía, creo juntando nuestros esfuerzos podríamos recuperar nuestras pertenencias.

El Enano que no había dicho una palabra desde que ocurrió el incidente dijo – Yo también creo que son parte de la misma cofradía, y da la casualidad que también tienen algo que estoy buscando, por lo que lo que creo que les acompañare en su búsqueda.

Yo me quede algo sorprendido ante tal ofrecimiento, al mirar a Dante y a Bamut me di cuenta que ellos también lo estaban.

Gracias - respondimos los 3 casi al unísono – es un honor y a la vez una ventaja contar con un clérigo en una empresa como esta Sir…?

Mi nombre es Duncan McReich, clerigo de Hadra, encantado de poder ayudarlos.

Cronicas de Aventuras: Elladan’s Travels Journal Cap. 2

Bamut Castell

Después de mucho tiempo disfruto de una agradable fogata en una casa, más que decir confortable; pese a esto no puedo dejar de sentirme algo desilusionado, pues siempre pensé que la casa de un noble seria mucho más lujosa. Talvez si hubiera llegado aquí, la casa de “Sir” Bamut Castell, directamente desde el puerto hubiera pensado que el era uno de esos nobles venidos a menos (de aquellos que derrochan su fortuna en juegos y extravagancias); sin embargo tras ver como tiene por sirviente a un guardia de la ciudad, este noble es sin duda mas de lo que aparenta. Sin embargo creo que me estoy perdiendo en mis propias reflexiones y no estoy escribiendo el relato de los sucesos que me acontecieron desde mi llegada a estas tierras de manera ordenada.

Pues bien; mientras esperaba a que el noble saliera de la oficina de aduanas, el encapuchado parecía cada vez más nervioso. Parecía que los guardias se miraban entre ellos, ahora casi todos pensaban que este sujeto parecía peligroso. Por fortuna para este hombre por fin salio el noble, el cual llevaba una caja algo grande la que no debía contener algo pesado, pues la cargaba con relativa facilidad. Sin embargo lo que mas me llamo la atención fue que de su cinto colgaba……….LA CIMITARRA!, MALDICION! Este noble debía ser Bamut Castell! No podía creer mi mala suerte, justo hoy tenia que aparecer este tipo en el puerto de Ackbar!

Sin embargo algo ocurría al parecer el noble discutía nuevamente con el encapuchado, los guardias se empezaron a acercarse y yo también lo hice. Tal vez si había algún problema y ayudaba a este Lord Castell me ganaría su confianza entonces podría convencerle de que me diera la cimitarra. La discusión se torno mas agitada, el tipo encapuchado parecía realmente peligroso y por un momento pensé que atacaría al noble. Concentrado en la discusión y pensando en las posibilidades de que esta situación decantara en un enfrentamiento armado, descuide por unos segundos mi principal objetivo, la cimitarra.

Este error fue fatal, pues al mirar de nuevo el cinto de Lord Castell me lleve la sorpresa que la cimitarra ya no estaba ahí, - pero como diablos?- me pregunte a mi mismo entre dientes, tratando de buscar una explicación a este problema.

Entonces le vi! Un joven o tal vez un hombre pequeño corriendo por la playa con la cimitarra en sus manos-LADRON! LADRON!-grite, mientras me lanzaba en su persecución, al inicio podía ver su silueta pero finalmente desapareció en la oscuridad. Habré corrido como un minuto mas por la playa tratando de encontrarle sin embargo la débil luz de la luna no me ayudaba. Así que pare, no podía creer lo que había ocurrido, mire frenéticamente a los alrededores y nada, no veía absolutamente nada más que arena y mar. Trate de calmarme y buscar huellas pero era muy difícil, era de noche y había muchas.

Estaba tratando de encontrar alguna pista cuando escuche – “Hey tu! Que has hecho con mi espada?!”- era una voz autoritaria sin llegar a ser militar, de aquellas que algunos obedecen inmediatamente; por lo que supongo que mi respuesta inicial debió sorprenderle ya que ni le mire ya que me encontraba concentrado en encontrar algún rastro. –“Que no me escuchas?!. Que has hecho con mi espada?!”- volvió a preguntar. Me levante y le mire, era Lord Bamut Castell que me observaba con una mirada de curiosidad, desafió y superioridad todo al mismo tiempo. Pese a que nuestras miradas se cruzaron por unos minutos no le respondí, sino mas bien seguí con mi labor de búsqueda de huellas. Después de unos segundos de silencio Bamut dijo –“Mira, no se quien seas pero yo soy Lord Bamut Castell y exigo saber que sabes de la cimitarra que me acaba de ser robada hace unos minutos”.

-“Mas bien creo mi Lord la pregunta seria: Que sabe usted de esa arma? Quien se la enviaría y porque lo haría, sobretodo si usted y yo sabemos que usted no esperaba esa cimitarra?”- respondí yo sin dejar de explorar el terreno en busca de algún rastro que me llevara a mi presa.

-“Tu sabes quien me la envió?” – me pregunto Bamut
-“Si Sr. Castell, yo se la envié pero no era para usted, sino para mi” – respondí abatido – “Bueno, no exactamente para mi, usted vera, mi padre quería que le entregara el arma a un mercader de nombre Enamsir que vive en este continente, ahora la he perdido y le he fallado a mi padre” – agregue.
-“No le comprendo, y como es eso que la ha perdido, yo pensé que usted la había robado exijo una respuesta y una explicación inmediatamente”- demando Bamut.

No teniendo mas que perder le explique a Lord Castell mis razones que ya expuse en el capitulo anterior, una vez finalizada mi exposición Bamut me dijo – “No se si me estas diciendo o no la verdad, el punto es que esa arma iba dirigida a mi por lo que yo creo que legalmente me pertenece”.

“Supongo que realmente eso no importa ahora!” – respondí algo irritado – “Lo que importa ahora esa cimitarra no esta ahora aquí para poder discutir a quien le pertenece, sino en manos de algún ladrón en algún lugar entre este puerto y la ciudad! Ahora si me disculpas tengo ir a la ciudad alguien ahí debe saber acerca de los robos en los puertos o donde son revendidos objetos de este tipo”- agregue, dirigiéndome a los carruajes que llevan del puerto a la ciudad.

“Espera”- me dijo Bamut - “Te ayudare a buscar esa arma, tiene propiedades extrañas, el color, la forma en que atrae la luz………..debe ser mágica” – esto ultimo lo dijo casi susurrando.

Yo sabia de la existencia de la magia, pero la mayor parte de la población en los reinos en que había estado no la conocía, los que habían oído algo de ella pensaban que era algo maligno y/o corrupto, por lo cual debía ser destruida, junto con todo aquel que pudiera usarla.

“No se si sea mágica o no, ese no es mi problema. Solo se que debo encontrarla y entregársela a ese mercader”- respondí en voz baja, subiendo al carruaje. Con esta respuesta me parece dejaba claro mi opinión acerca de la magia: Si existía o no, no me importaba y no estaba relacionado con ella.

“De todas maneras te acompañare; cuando la encontremos, entonces decidiremos a quien pertenece” – dijo Bamut subiendo también al carruaje.

No estaba muy seguro de que tan conveniente seria esto, definitivamente un noble como lo era Bamut Castell podría ayudarme a encontrar el arma mas fácilmente; quizás conociera gente con influencia, además poseía recursos necesarios (dinero) para obtener este tipo información o comprarla si es que esta se encontraba en el mercado negro. Por otro lado el también la reclamaba como de su propiedad y si realizaba cualquiera de estas acciones se sentiría aun con mas derechos sobre ella.

“Gracias” –le respondí, pensando que definitivamente era mejor tener a Bamut de aliado. Una vez que encontráramos el arma ya se vería. Si tendría que luchar contra el, entonces a eso se llegaría; pero de ser posible trataría de intercambiarla por algún favor que el necesite o fuera a necesitar.

“Bueno, tu sabes mi nombre extranjero pero yo no se aun el tuyo. Cual es tu nombre?”- me pregunto Bamut, algo serio en un tono que casi parecía una demanda.

Me di cuenta que con todo este problema había sido muy descortés, no me había presentado y ni siquiera había tratado a Bamut como el noble que era, supongo que por esta razón desde el principio trate a Bamut como a mi igual y no como un noble. Haciendo una pequeña parodia de reverencia y sonriendo levemente le respondí – “ Lo siento mucho mi “Lord”, Elladan de las Peacelands a su servicio”

Cronicas de Aventuras: Elladan’s Travels Journal Cap. 1

Mi llegada a Cohen

Después de un largo viaje en barco “Bigway”, casi 6 meses, llego por fin a mi destino la ciudad de Ackbar. Esta, según Meredeth, uno de los marineros., es considerada la principal ciudad portuaria del reino de Cohen. La verdad no se mucho de este reino salvo referencias vagas de mis compañeros de viajes, que están más interesados cuantas ganancias obtendrán de la carga y que esta llegue a salvo a su destino; al respecto de lo ultimo no puedo culparlos, los relatos de piratas y corsarios son el principal tema de conversación estos días, por lo que imagino deben ser algo frecuente en esta área o talvez solo intentaban asustarme.

Le doy las gracias y me despido del capitán O’Higgins por prácticamente haberme llevado gratis y por no haberme arrojado por la borda después de casi haber arruinado los aparejos al tratar de izar las velas; definitivamente yo no nací para ser marino.

El puerto de Ackbar es un puerto bastante grande, al menos deja pequeños a los que existen en las Peacelands y otros que he podido ver durante mi viaje. Observo una buena cantidad de Barcos de Guerra.

“Son para la defender a los mercaderes de los corsarios”-me dijo Meredeth “Cohen es un reino pacifico, ya no recuerdo cuando fue la ultima vez que entro en una guerra, la armada que posee existe solo para imponer el orden en sus fronteras, si aparece algún conflicto el reino de Ryurik siempre acudirá a “apoyarlo”…..es decir, a luchar por el”

“Parece que no te agrada mucho este reino, yo no le veo nada malo a querer buscar la paz”- dije yo, sintiéndome algo estupido al darme cuenta de lo ingenuo de mi comentario.

“JAJAJA”- Se rio el viejo marino,“No seas tonto mi amigo; te falta conocer mucho aun, si lo que buscas es paz entonces te hubieras quedado en las Peacelands y no hubieras venido a esta parte del continente”.

“Yo no vine aquí por que quise” –dije elevando un poco la voz-“Mi Padre tenia que llevarle un objeto a alguien de estas tierras; el no podía dejar su negocio así que me ofrecí de voluntario”

“PARA VER EL MUNDO! JAJAJAJA!, muchacho una vez fui como tu, por eso me hice marino, no puedo quejarme he visto muchas cosas algunas bellas, algunas espantosas, pero me temo que no fui lo suficientemente listo o hábil para hacerme de dinero o fama”

“No entiendo mucho esa obsesión por el dinero, quiero decir, unas pocas monedas de oro en el bolsillo son suficientes, el resto lo provee la naturaleza”

“Bueno amigo, espero que no tengas nada que declarar en la aduana o entonces necesitaras mas de unas pocas monedas de oro”

“Aduana? Que eso?”

“Ves la gente que hace la cola frente a esa caseta? Por cada mercadería de valor que ingresa se debe pagar un impuesto, si se tiene algo de mucho valor o es muy peligroso debe ser declarado y probablemente será retenido.”

“A que te refieres con peligroso?”

“Bueno peligroso y extraño, el capitán me contó que la primera vez que instauraron este sistema tuvo que dejar con su espada por varios días. Afortunadamente llego a un “acuerdo” con las autoridades portuarias y se lo devolvieron; tuvo suerte de recuperarala he oído casos en que las cosas retenidas se “pierden” en la aduana.”-dandome una mirada inquisidora, agrego-“tu no llevaras algo extraño, o si?”

“No”-respondi rapidamente-“Solo por curiosidad, cual fue el acuerdo al cual llego el capitán con las autoridades del puerto?”

“500 monedas de oro”-dijo sonriendo-“espero que unas pocas monedas de oro en tu bolsillo te sean suficiente” –agrego riéndose.

“Debe haber otra manera, si ven el encargo de mi padre es casi un hecho que me lo quitaran, quizás pueda salir nadando de aquí”-dije muy poco convencido, pese a que Silvia me enseño a nadar nunca fui muy bueno.

“Imposible hay muchos guardias mirando, se darían cuenta que has saltado y las aguas aquí son algo traicioneras tienes que ser buen nadador para poder salir de esta playa. Tal vez yo pueda ayudarte; conozco a mucha gente en el puerto, por lo que a mi ya no me revisan. Si me das el objeto que deseas pasar entonces no te costara nada”-Me dijo Meredeth sonriendo.

Si bien esta última idea me pareció mucho mejor que la anterior (sobre todo a que con las justas sabía flotar en el agua), no me termino de convencer. Que tanto conocía yo a Meredeth? Parecía que decía la verdad, además era un marinero que había viajado largo tiempo en este barco no tendría razones para huir con la cimitarra, sin embargo......no, no podía dejarlo en sus manos, a este hombre no le gustaban mucho las leyes, no resistiría la tentación de observar porque esta arma era tan especial, y una vez que lo hiciera es probable que quisiera conservarla para el.

“No quiero meterte en problemas”-respondi-“Lo que si me gustaría saber es a quienes aparte de los marineros los dejan pasar este tipo de objetos, después de todo este objeto es para alguien importante"-agregué, sin saber si este tal Enamsir era alguien importante o no.

“Salvo que tu amigo sea noble es muy difícil que dejen pasar un objeto de este tipo sin ser revisado”

“Pues sucede que si, es noble; no creo que halla problemas entonces. Gracias por todo Meredeth.”-dije tendiéndole la mano y alejándome lo mas rápidamente posible, antes que me hiciera mas preguntas. Empezaba a formular un plan, ahora solo necesitaba el apellido de un noble de preferencia uno honesto y de buena reputación, pero a la vez influyente en la ciudad; en una de las cenas el capitán O’Higgins menciono a un tal Bamut Castell que reunía estas características.

Me dirigí tratando de parecer confiado hacia la oficina de aduanas, sin embargo tenia varias dudas, no me parecía un mal plan el que había formulado pero definitivamente podría fallar de varias maneras……Maldición-me dije-si tan solo hubiera tenido algo mas de dinero no estaría en este problema, nunca mas despreciare el poder del dinero, sobre todo si me dirijo a una ciudad.

Cual es su nombre?-me pregunto el guardia, casi sin levantar la mirada.
“Mi nombre es Elladan, vengo de las Peacelands”- conteste –“mi padre me envió para……” “Su apellido?”- me interrumpió bruscamente el guardia
“No tengo, nunca conocí ni a mi verdadero padre, ni a mi madre, el hombre que me crió, le digo padre, quería darme su apellido pero…………..”
“Entonces será Elladan de las Peacelands”- volvio a interrumpirme el guardia – “Algo que declarar?”

“No lo creo dije yo”- Tratando de parecer lo mas pueblerino posible y que no sabia muy bien a que se refería.

“Quiero decir si porta algún objeto de valor o arma extraña, el uso de ciertos artefactos debe ser supervisado en el reino de Cohen por lo que deben pasar una inspección”- dijo el, tratando de explicar la situación mientras que por primera vez levantaba la vista para examinarme de arriba a abajo– “podría enseñarnos los contenidos de su mochila, así como sus armas señor Elladan?” - en un tono que parecía mas una orden que una pregunta.

“Bueno, si no creo que haya ningún problema” - respondí, vaciando en el contenido de mi mochila sobre la mesa de aduanas. Realmente no me preocupe demasiado, ya que esta no contenía nada extraordinario, lo mas extraño les habrá parecido mi lente de aumento, el cual se quedo examinando un rato, sin embargo no hizo preguntas acerca de el. Antes que preguntara por la armas, yo ya las había puesto sobre la mesa, y antes que preguntara por la cimitarra, yo le dije tratando de parecer muy serio – “Esta cimitarra no es mía es un regalo de mi padre para Lord Bamut Castell de Ackbar, el me dijo que debía entregársela personalmente, de no ser así su honor estaría en juego”.

Al oír este nombre el guardia se sobresalto, por un momento pareció dudar y pensé que me pediría disculpas y me dejaría ir; sin embargo tras el apareció otro guardia de mayor rango que tomo la cimitarra – “Si es para Lord Castell entonces tendremos un especial cuidado con esta arma” – y diciendo esto la desenvaino.

No era la primera vez que veía esa hoja pero, no dejaba de sorprenderme cada vez que lo hacia. Su color era negro como el de una noche sin luna y sin estrellas, parecía absorber la luz, o más bien la oscuridad del ambiente hacia ella. Cuando el guardia la empuño el pareció vibrar como si tuviera vida y conciencia propia. El guardia algo asustado la regreso a su vaina, y me pregunto– “Señor” – me dijo titubeando – “lo siento pero no se puede llevar esta arma.”

“Esta arma es para Lord .Bamut Castell” – dije tratando de parecer exasperado- “, y la esta esperando ya desde hace unas semanas. Usted no querrá hacer enfadar a Lord Castell, verdad?”

El guardia dudo por un momento, pero luego agrego –“Lo siento señor, pero Lord Castell tendrá que venir personalmente a recoger esta arma, no se preocupe la cuidaremos bien.”

Mis esperanzas parecían desvanecerse, no sabia que hacer y solo podía seguir con el juego que yo mismo había iniciado, así que le dije –“Espero que la cuide bien y que no se pierda, he escuchado algunos relatos de las cosas que ocurren en las aduanas, Lord Castell ya estará bastante molesto por el hecho de tener que venir aquí a recoger esta arma personalmente, imagínense que pasaría si es que esta llegara a perderse o estropearse.”
“No se preocupe señor la cuidaremos bien” – volvió a repetir el guardia, ahora comenzando a irritarse un poco – “Por favor prosiga otros visitantes esperan su turno para su inspección.”


Actuando como si hubiera sido ofendido me retire de aduanas y me dirigí a la sección común del puerto. Al menos el arma estaría a salvo pensé, pero que haría ahora. Podría ir ha hablar con este noble Bamut Castell, pero por muy honesto que este sea, creería mi historia? Quiero decir aquí nadie me conoce, no tiene porque confiar en mi. Podría también meterme a la oficina de aduanas de noche, sin embargo parece que hay mucha seguridad, no creo que pueda hacerlo o podría disfrazarme de este noble y recoger la cimitarra, aunque para hacer esto ultimo debo verlo y por lo tanto tendría que ir a la ciudad; no creo que sea difícil encontrar su casa. Pero….y que tal si por algún azar justo hoy viene al puerto, no solo me cruzaría con el sino que se llevaría la espada y nunca sabría si la tiene o aun sigue en la oficina de aduanas.

Que problema, creo que lo mejor será esperar aquí, estudiare la disposición y rondas de los guardias, sus nombres y algún otro detalle que pueda ayudarme en caso tenga que entrar por la noche a la oficina, de paso espero si ese noble por alguna casualidad del destino justo viene hoy al puerto. Los guardias me dicen que los transportes a la ciudad vienen hasta las 8:00 pm., así que si nadie para esa hora sale con la espada o un bulto semejante a ella, me podré ir a la ciudad y averiguar mas cosas de este tal Bamut Castell.

Mientras espero los guardias me miran un poco de curiosidad, puesto que ya llevo algunas horas. Afortunadamente hay mucha gente esperando conmigo, talvez esperen a familiares o conocidos que los guíen a la ciudad o cargas del otro lado del océano. El hecho de estar escribiendo este diario parece que los tranquiliza un poco, deben creer que soy una especie de poeta, literato o sabio que ha encontrado inspiración en este lugar. La verdad es que estas playas son muy hermosas, pero el puerto rompe la armonía con el medio ambiente. Creo que los humanos a veces somos demasiado prácticos y deberíamos prestar mas atención a la naturaleza, sin embargo les comprendo, llevamos vidas tan cortas en comparación con otras razas que buscar la perfección no es a veces imposible.

Esta por anochecer, estaba por irme cuando vi a 2 hombres entrar a la oficina, el que iba adelante era definitivamente un noble, el otro vestía de negro y llevaba una capucha que le cubría el rostro. Pero lo más curioso es que entre ambos hombres me pareció ver una figura humanoide transparente, casi invisible. Sylvia me contó que los druidas pueden hacer que las fuerzas elementales del aire tomen forma humanoide para que realicen tareas para ellos, sin embargo ninguno de los hombres parecía ser un druida. Al llegar al guardia al parecer hubo una pequeña discusión entre ambos hombres, por fin el noble entro solo a la oficina, dejando al encapuchado afuera. Este último parecía tratar de contener su enojo con poco éxito y parecía muy contrariado

Han pasado algunos minutos y el encapuchado parece más nervioso aun, La criatura invisible sigue a su lado, creo que el encapuchado usaba a este ser para amenazar al noble. Creo que me dirigiré al guardia y le expresare mis sospechas acerca de este individuo.


Nota: Este capitulo esta escrito en elfo

Thursday, November 24, 2005

PRUEBAS DE QUE EL FIN DEL MUNDO YA ESTA CERCA


Esto si es el colmo, una dato mas ke el fin del mundo esta cerca, es decir miren nomas esa foto, una sarta de degenerados van a adoptar a un bebe de una madre sencillamente horrible, es decir que clase de aberración podria salir, prefiero no imaginarlo. Asi que ya lo saben Nostradamus tenia razón

Wednesday, November 23, 2005

NIÑO SIMBOLO DEL MES: EDUARDO TORRES


Mas conocido como Mafalda, este ser borrachoso capaz de cometer los mas alucinantes actos de perversion sodomita imaginados por el hombre, es sencillamente por aclamación popular el niño simbolo del mes de este blog, Ud. se preguntaran por que, bueno entre muchas logros tenemos: castear fireballs en una discoteca, tener un cariño indevido hacia el trago y los taxis, ser medianamente amaneradito y cosas que solamente la imaginación mas salvaje podria llegar a concebir; por todo eso, este sincero homenaje de este humilde blog a ti Mafalda nuestro primer y seguramente mas querido niños simbolo.

MIS HEROES: AL BUNDY


Seria injusto comenzar no mencionar a mis grandes heroes de la vida, pero seria mas injusto no comenzar por el gran Al Bundy.

Veamos en la serie trataban de poner a Al como un perdedor, cosa ke sencillamente no lograron, ¿por que?, por que la vida de Al era sencillamente lo maximo. Ustedes diran que no que su vida era una mierda o cosas asi, creo que es mejor ir pon puntos para aclarar mi vision de este asunto:

1.- Su trabajo: de acuerdo, su trabajo era una mierda, PERO, dandose cuenta de las condiciones laborales, el tener ya de por si un trabajo fijo, es cuando menos, envidiable.

2.- Su familia: nada mas lejos de la verdad, la familia de Al era desde muchos puntos de vista uno de los grupos familiares mas solidos que se han visto, si pues se peleaban (que acaso nadie se pelea en tu familia y no tienes primos que deberian ser mandados a ejecutar) PERO al final siempre se apoyaban (cosa que en muchas familias que conozco, incluyendo la mia, sencillamente no se da).

3.- Sus amigos: en serio que eran alucinates, primero Steve, luego Jefferson o la gente con la que iba a night clubs, es decir patas con quienes tomar, burlarse, ver calatas, en fin cosas por las que vale la pena vivir.

4.- Creo NO MA'AM (National Organization of Men Against Amazonian Masterhood): creo que este punto se explica solo.

5.- La infinidad de momentos verdaderamente sublimes: o acoso no lo crees, para muestra tan solo un boton: la pelea entre Pamela Anderson Vs la Hija del Granjero por el, cuando gano la olimpiada de la tercera edad (aqui vemos una de sus mas grandes frases: No es trampa si no te atrapan), cuando sus medias salvaron a la humanidad, entre infinitos sucesos dignos de solo algunos prohombres.

Podria seguir enumerando mas cosas que hacen de la vida de Al una de las mas alucinantes que se han podido ver en televison, pero terminar solo dire una cosa mas: LET'S ROCK!!!

Un nuevo comienzo

Dificil descision la de comenzar este blog, teniendo tantas cosas que hacer, tanto anime que mirar, tanta porno que ver, tantos video juegos por jugar, pero mas alla de todo eso esta el deber. Deber que tengo por ustedes mis (futuros) lectores.

Comenzaremos con diferentes aventuras y desventuras de nuestros heroes favoritos, ademas de... bueno en realidad ya vere lo que publico solo lo hago por diversión y cosas asi, asi que si les gusta avisenle a sus amigos, mientras gente me lea seria mejor.

Que la fuerza esta con ustedes.